Reutilizar el aceite de cocina para fabricar velas, la propuesta de una Ingeniera Ambiental

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Foto UAO

¿Sabías que un litro de aceite vegetal o de cocina usado puede contaminar hasta 1.000 litros de agua?

Este es solo uno de los impactos de la mala disposición final del aceite de cocina usado ACU, pues también afecta el suelo, la salud humana y algunos animales.

En Colombia, el 35% del aceite de cocina que se utiliza se convierte en residuo y en una carga contaminante, ya que algunos hogares e instituciones lo disponen directamente en el sifón. Para el sistema de alcantarillado se ve reflejado en el taponamiento y problemas de saneamiento en las redes, además cuando se une con restos de jabón y detergente de uso doméstico, se generan ‘bolas de grasa’ que ocasionan atascos en colectores y sobre costos en las Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales.

Por otro lado, la acumulación en los sistemas de alcantarillado facilita la obstrucción de conductos y la proliferación de colonias de roedores e insectos.

Frente a este panorama y teniendo en cuenta la importancia de dar una disposición final correcta a este residuo, Laura Camila Gómez, estudiante de último semestre de Ingeniería Ambiental, planteó para su proyecto de grado la transformación del aceite de cocina usado generado en las cafeterías de la Universidad, en un producto nuevo, velas con olor y color.

Este proyecto se llevó a cabo en el laboratorio de Bioprocesos de la UAO, a través del Semillero de Investigación Aprovechamiento de la Biomasa, en donde gracias al acompañamiento de Javier Jurado Rosero y la docente Luz Marina Flórez, se realizó un trabajo de  investigación, análisis y pruebas, que permitió la obtención de un producto nuevo a partir de un residuo, en este caso una vela.

Datos importantes:

En un mes, las cafeterías de la UAO pueden generar 325 litros de aceite de cocina usado, si se cuenta con la presencia de estudiantes, docentes y colaboradores en el campus universitario; con esta cantidad de aceite se pueden generar alrededor de 5.200 velas.

Esta es una pequeña fracción de un mercado potencial que produce alrededor de 500 millones de unidades al año, empleando aproximadamente 30.000 toneladas de parafina, que proviene del petróleo y que en su mayor parte se puede reemplazar por ACU.

Adicionalmente, estas velas elaboradas por la estudiante cuentan con características de color y olor y están fabricadas para durar hasta 33 horas, cabe mencionar que su presentación viene en frascos de vidrio que también son reciclados en la universidad.

“Este proyecto resalta la labor de los futuros ingenieros ambientales, en donde es importante plantear soluciones sostenibles, pertinentes y económicamente viables, capaces de reducir el impacto ambiental en diferentes procesos de la cotidianidad, en este caso la cocina”, mencionó Javier Jurado.

Fuente: Luz Marina Flórez Pardo / UAO

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