Un emprendimiento caleño donde te atienden como en familia, no como cliente  

Ni los eventuales, pero duros tropezones y golpes que le puede haber dado la vida, ni mucho menos una pandemia como la COVID-19 han hecho que este paisa enraizado en Cali pierda la fe y la esperanza de salir adelante, basado en ese espíritu aguerrido, propio de quienes no se rinden fácilmente.

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Foto Alcaldía de Cali

Sí, en medio de un momento coyuntural por el que pasa el mundo y del que no es ajena nuestra ciudad, este hombre, Jonier Giraldo, no escatimó esfuerzos para montar su expendio de carnes en un lugar en el que quizá muchos lo pensarían más de una vez para invertir una millonaria suma de dinero en este emprendimiento ubicado en el barrio Valle Grande, a pocos pasos del jarillón del Río Cauca, zona oriental de la capital vallecaucana.

“Yo estoy en el sector desde 2008 con el negocio de las carnes, pero en este punto llevo apenas 10 días. Vi la necesidad del barrio con una prometedora clientela para venderle un buen producto con unas buenas prácticas de higiene y una buena calidad”, precisa Jonier, en un tono en el que se nota invadido por los nervios, propios según él, por el temor que le produce hablar ante una cámara o un micrófono.

Y es que juzgar por lo que pudimos apreciar, Merkavalle se ha convertido en el espacio donde convergen la amistad, la compinchería, un poco de coquetería, y hasta el sitio para enterarse de los últimos hechos acaecidos en el sector. Pero también se respetan los protocolos de bioseguridad y el lugar donde reina el compromiso con la calidad, la trazabilidad de productos y la cadena de frío garantizada, como principios fundamentales que rezan en el manual de la promisoria empresa.

“El negocio lo conozco creo hace 12 años más o menos, cuando estaba en otro lugar; la verdad siempre lo he recomendado además que nos volvimos muy buenos amigos, tiene muy buenos precios, el lugar es muy aseado, precios muy económicos. Yo le digo a mis hijas que él tiene buen corte en la carne”, contó visiblemente emocionada doña Olga Castaño, una de sus seguidoras vecinas, o mejor, clientas.

“Instalé este negocio aquí, porque el sector se lo merece; mucha gente piensa que por que es Distrito, es Valle Grande, no puede haber negocios bonitos, sí pueden haber, y es la idea para que mucha gente salga adelante y se saquen esa idea de que no podemos tener un negocio bonito, sí se puede”, enfatiza el propietario, quien ha revolucionado el sector, además no duda en asegurar que la clientela es su familia, por lo que se preocupa por la salud y la seguridad de ellos. “Entonces se les vende un buen producto, aquí cada cliente que viene se va atendido como familia, no como un cliente”.

Para este emprendedor que ya se siente caleño, la pandemia ha sido la disculpa perfecta para renovar su negocio, ha sido el motor que lo impulsó para ver oportunidades donde la mayoría ven desolación. Fue entonces cuando contacto a la Secretaría de Desarrollo Económico, entidad que lo ha acompañado y lo sigue acompañando en los distintos procesos.

“El impacto es buenísimo, darnos cuenta que no podemos quedarnos congelados, quedarnos quietos; podemos salir adelante y tener una buena actitud para tener unos negocios bonitos, que la clientela tenga confianza y pueda venir a visitarnos, eso es satisfactorio para uno también. Debo impulsar la economía, por mis empleados; debo generar empleo, porque si no tenemos empleo qué va pasar con la economía de nuestra hermosa ciudad de Cali”, precisa Giraldo.

“En este sector no conozco otra carnicería con las condiciones higiénicas que las que tiene Jonier, porque no lo he llegado a ver, de verdad. Es el primero en este barrio, en este sector que lo hay. Son muy buenos, al menos son muy frescos; sabemos que él mismo maneja todo, manipula muy bien, tiene a los muchachos bien uniformados, o sea que para todo lo puedo recomendar”, doña Olga, quien no oculta la emoción y certeza en lo que afirma.

Actualmente, como muchos emprendimientos de la Sucursal del Cielo, el próspero negocio cárnico ha fortalecido el servicio de domicilios. “Claro, los domicilios es lo que nos ha dado la mano, por su seguridad es mejor que nos hagan sus pedidos; el tema de domicilios nos ha dado buen resultado”.

Merkavalle, se convierte en otro de los emprendimientos que en plena pandemia y con el acompañamiento de la Administración municipal, demuestra la pujanza y el alto nivel de resiliencia que se tiene en la capital vallecaucana.

Fuente: Félix Alomías Ceballos

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