Investigación académica sobre el narcotráfico en la Universidad del Valle

Una investigación sobre la estructura y funcionamiento del narcotráfico en Cali y Colombia, desde 1960 hasta el 2018, será presentada este viernes 14 de febrero de 2020, como sustentación de la tesis del estudiante del Doctorado en Sociología de Univalle Gildardo Vanegas Muñoz.

Foto Universidad del Valle

La sustentación de la tesis titulada “Cultura y barbarie. Los avatares de la saga del narcotráfico en Cali. 1960-2018” se realizará en el marco de Charlas de los Viernes a las 10:00 a.m. en el Auditorio Antonio J. Posada, campus de Meléndez de la Universidad del Valle.

En el trabajo se reconstruyen las trayectorias de siete generaciones que conforman la saga del narcotráfico en la ciudad, para develar sus dispositivos, sus colusiones con el mundo legal en la zona gris y las convenciones sociales que se empezaron a instalar desde la década de 1960.

El Doctorado en Sociología de la Universidad del Valle es único en su orden, a nivel nacional, siendo Gildardo Vanegas el primer estudiante en obtener dicho título en Colombia.

El trabajo de investigación fue dirigido por el profesor Alberto Valencia Gutiérrez, doctor en Sociología de la Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Sociales, con sede en París.

“Cultura y barbarie. Los avatares de la saga del narcotráfico en Cali. 1960-2018”

El surgimiento y desarrollo del narcotráfico en Colombia en general y en Cali en particular, responde a encadenamientos de condiciones globales, regionales y locales, impredecibles hechos históricos, movimientos geopolíticos e individuos oportunistas que lograron un lugar prominente en complejos escenarios.

Además de las condiciones generales que permitieron el surgimiento de esta actividad, se deben sumar los aprendizajes acumulados de viejas redes de contrabando, las conexiones con narcotraficantes de distintas nacionalidades –no solo estadounidenses–, la experiencia de la violencia política desde los años 1940, un entorno institucional precario, una pobre contención política, la limitada inclusión de amplios sectores de la población a procesos productivos legales, la difusión de ciertas ideas que exaltan el logro económico por el camino que sea, las ingentes ganancias que desde el principio generaron los negocios ilegales y la venalidad en todos los órdenes, entre otros muchos aspectos.

En el trabajo se reconstruyen las trayectorias de siete generaciones que conforman la saga del narcotráfico en la ciudad, para develar sus múltiples dispositivos, sus colusiones con el mundo legal en la zona gris y las convenciones sociales que se empezaron a instalar desde los primeros años de la década de 1960 y que se observan en el presente. Si bien hay un acento en las personalidades y en las rutas que siguieron, pero menos para exaltar una condición individual extraordinaria y más como estrategia para recuperar los procesos y cambios que estos hombres anunciaron.

El énfasis en las generaciones permite eludir una cierta tendencia que ha dominado los estudios sobre narcotráfico y buena parte de la producción no académica (estos últimos, por supuesto, están exentos de crítica dado su carácter), relacionada con el papel de ciertas personas que por voluntad propia desencadenarían las derivas que ha seguido el narcotráfico. Por supuesto existen personas fácilmente identificables, pero hay que ir más allá dando cuenta de sus marcos relacionales más amplios.

En el trabajo se presenta otra mirada a la violencia en la ciudad, más allá de las formas establecidas y reconocidas de hacerlo, que han estado animadas por la inquietante estabilidad de la violencia homicida.

Con la investigación se pretende, a partir del examen de varios tipos de violencia, reconstruir desde distintas narrativas los procesos de violencia ligados al narcotráfico. Como se sabe, hay una versión pública de los homicidios registrados en la prensa local y un acopio y conciliación de datos de homicidios adelantado por distintas instancias del gobierno municipal, que opera como la fuente de información más frecuente de las aproximaciones académicas. Estas dejan de lado las relaciones densas que anteceden y preceden a los homicidios, no consideran los distintos vínculos que a estos subyacen, olvidan los actores que hay detrás de los autores materiales de las acciones y no ven las motivaciones e intereses que determinan las violencias. En concreto, lo que se quiere es arriesgar otra versión, en la que algunos de estos elementos se logren evidenciar al mostrar como las variables formas de violencia, que pueden incluir o no un homicidio, se anudan para definir el complejo panorama de la violencia en la ciudad. Los homicidios por supuesto son importantes, pero una explicación de la violencia no se puede agotar en estos y menos en las generalidades que ofrecen las fuentes secundarias.

Fuente:Agencia de Noticias Univalle

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