Diálogo social para solucionar el problema del reservorio de agua de Cali

Un acto de reconciliación con el agua y el reservorio de las Empresas Municipales de Cali realizaron la Alcaldía de Santiago de Cali y la gerencia de Emcali, que lidera Jesús Darío González, con los miembros de la JAL, dignatarios de JAC, los vocales de control, la iglesia católica, el Comité Ambiental y el director del CALI de la Comuna 21.

Foto Alcaldía de Cali

El gerente de Emcali, Jesús Darío González, reiteró que este encuentro pretende identificar problemas, reconciliarse con el agua, con el reservorio y con la vida para que no haya más duelo, por lo que es necesario trabajar juntos y de la mano con la comunidad para que no vuelvan a suceder incidentes como el fallecimiento de dos menores en el reservorio.

“Este primer encuentro con la institucionalidad nos permitirá trabajar agendas de orden social territorial para agilizar, planear y articular gestiones en la comuna 21 dado que la comunidad tiene muchas demandas de recreación, seguridad, cultura,  oportunidades y mejoras en la prestación de servicios públicos, por lo que el próximo 1° de febrero haremos una reunión de seguimiento”, manifestó Jesús González.

Si algo llamó la atención durante la jornada lúdica y de pintura que hicieron 185 niños del sector, fue la temática dibujada por estos menores, donde primaron los paisajes en compañía de sus padres, la naturaleza y el agua, lo cual demuestra que tienen un profundo afecto por vivir. Además, el compromiso de los vecinos de no tocar el reservorio, organizarse y trabajar en pro del barrio, corroboró que lo único que falta en este sector es atención social, cultural, lúdica y recreativa.

El Padre Dagoberto Cárdenas, encargado de la Vicaría del servicio social de la Arquidiócesis de Cali y el párroco de la Comuna 21, Luis Hernando Cruz, acompañaron a la comunidad a nombre del Arzobispo de Cali, Monseñor Darío de Jesús Monsalve, dando una voz de aliento, solidaridad y acompañamiento a la familia de los niños Kevin y Ángel que perdieron la vida en el reservorio e hicieron un llamado a los niños sobre la necesidad de respetar los espacios y la vida.

Mientras que el secretario de Paz y Cultura Ciudadana, Danis Rentería, convocó a las familias y vecinos de la Ciudadela Río Cauca a comprometerse con el cuidado del sector y a velar por el bienestar de los menores, especialmente en temporada de vacaciones, para que no ocurran incidentes que lamentar.

Y para que la comunidad tenga presente su compromiso, Danis Rentería destacó la labor de los grafiteros del barrio San Luis de la Comuna 6 agremiados en Graf Corp Family, quienes llegaron con la misión de interactuar con el barrio para que los niños y jóvenes tomen conciencia de que hay que respetar ciertas leyes, plasmando ese mensaje en una pequeña parte del mural de 85 metros de largo por 2.5 metros de alto, en el que  se pintaron paisajes con dos grifos que nacen de la montaña y llevan el agua al mar y al río, según lo conceptuó el grafitero Eliécer Velasco Marroquín.

Los primeros habitantes de la Comuna 21: Horacio Ramírez, Basilia Prado y Aleyda Mosquera, hicieron un llamado para que en la gran alberca de Emcali y en el río Cauca no sigan sucediendo casos de ahogamiento, lo cual se evita construyendo una piscina recreativa en uno de los lotes contiguos al reservorio, hacer una caseta comunal donde se reúnan los vecinos y se promueva la sana convivencia, elevar un puente peatonal y disponer de espacios de circulación para las personas con discapacidad y de la tercera edad.

Y mientras los adultos debatían a cerca de las necesidades de su comuna, los niños continuaban pintando con témperas, acuarelas, crayolas y aerosol los inmensos pliegos de papel y cartulina tirados en el piso. 

Aunque todos tenían su mensaje y hacían notar el talento, uno llamó la atención: el de José Richard Morales Ríos, un niño de 11 años residente en la torre 18 de la urbanización Río Cauca, el cual decía: ‘En honor a los amigos que se ahogaron’.

“Lo dibujé porque los extraño. Yo con ellos jugaba play station. Pero quiero dar un mensaje a todos los niños: que no se metan a nadar allá, así sepan nadar, pues uno se confía y no se da cuenta que eso es muy hondo y no tiene bordes para uno salir y por eso se puede ahogar”, manifestó.

Otros menores como Hoover Andrés Sinisterra, del barrio Llano Verde; Wilmer Ambuila, de Ciudad Talanga y Christian Montes, de Desepaz, lamentaron lo de sus amigos. Aseguran que el niño venezolano no sabía nadar, pero cuando dijeron: “el que no se tire es una loca”, él se aventó y no volvió a salir.

“Desafortunadamente así son las lecciones que uno tiene que aprender -dijeron las jovencitas Marisol y Melany Andrea, de la Ciudadela Río Cauca- por acá no hay en qué divertirse y esos niños eran muy locos. Esa mañana, el niño venezolano se había colado atrás de un MIO, cuando de repente se cayó y se raspó todo. Así son los juegos en este barrio porque no hay cerca un polideportivo ni una piscina”, aclararon.

Fuente: Alcaldía de Cali

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