75 años de una cruel batalla que se recuerda también por un casco lleno de cerveza

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Oruga alemana utilizado para el transporte de tropas durante la batalla de las Ardenas / Foto Daniel Manrique
Tanque estadouinidense perfectamente funcional estacionado en el campamento aliado recreado en la ciudad de Hardigny, a 20 km de Bastoña / Foto Daniel Manrique.

Por Daniel Manrique Castaño
Corresponsal en Europa de CBN
Bélgica

Pasados seis meses después de la invasión aliada a las playas de Normandía en Francia, los alemanes resistían fuertemente en la línea Sigfrido, a lo largo del extremo oriental de los países bajos, Bélgica y Francia. Hasta el momento, los aliados habían conseguido una gran victoria al desembarcar a las playas del norte de Francia y liberar el país galo, y una gran derrota en la operación Market Garden, en los Países Bajos, que les impidió cumplir el objetivo de terminar la guerra antes de la navidad de 1944. Contra todos los pronósticos, lo que vendría sería una de las batallas más cruentas y masivas de la segunda guerra mundial: la batalla de las Ardenas.

A mediados de diciembre de 1944, los ejércitos aliados desplegados en Bélgica cumplían la rutina: asegurar sus posiciones y empujar poco a poco la línea defensiva de los alemanes hasta adentrarlos en su propio territorio en los valles de los ríos Rhein y Ruhr. Sin embargo, el 16 de diciembre se emitió una alerta máxima, los permisos de descanso de miles de soldados aliados fueron revocados y todo el mundo fue llamado a reportarse en sus respectivas unidades.

Inesperadamente, el 5° Ejército Panzer del general (General der Panzertruppe) Von Manteuffel había arrollado a las más inexpertas tropas estadounidenses en el centro y sur de Bélgica. En la madrugada del 16 de diciembre, el ataque había iniciado con una andanada de artillería a lo largo de más de 150 km. En cabeza del 5° Ejército Panzer, los alemanes habían atacado por el sur la ciudad de Bastoña. Por el centro se lanzó una ofensiva contra Bruselas, y por norte el 6° ejército Panzer al mando del general Josef Dietrich tenía la misión más importante de la ofensiva: tomar la ciudad y el puerto de Amberes, una de las principales vías de suministros de los aliados.

En contra de todos los pronósticos que ponían al ejército alemán a la defensiva, los aliados pronto se dieron cuenta que se enfrentaban a una contraofensiva de grandes magnitudes. En un abrir y cerrar de ojos, el ejército estadounidense sufrió numerosas bajas entre muertos, heridos y prisioneros, sin contar con todo el armamento abandonado ante la sorpresiva ofensiva.

Los bosques que rodean la ciudad Belga de Bastoña fueron testigos de una de las más feroces batallas de la Segunda Guerra Mundial / Foto Daniel Manrique

El suceso más representativo de la batalla de las Ardenas fue el asedio de Bastoña, que inmortalizó en los libros de historia y en la mente de los belgas a la unidad aerotransportada 101 del ejército estadounidense.

En el 2019, 75 años después de la batalla de las Ardenas, la ciudad de Bastoña todavía rinde homenaje a la memoria de los paracaidistas de la 101 que evitaron que la ciudad cayera en manos del ejército nazi en el invierno de 1944. La 101 llegó a Bastoña el 19 de diciembre para relevar a la acribillada 28° división del ejército estadounidense. Rodeados, sin munición ni ropa de invierno, y con un mínimo apoyo de infantería y acorazados, los paracaidistas cavaron sus fox holes en los bosques de los alrededores y aguantaron las incansables arremetidas de la artillería y el ejército alemán en su intento por tomar la ciudad; un punto estratégico debido a sus diversas carreteras.

 

En estos pequeños hoyos en medio del bosque, los paracaidistas de la 101 prestaban vigilancia, comían y dormían, mientras aguandaban el fuego de artillería del ejército alemán / Foto Daniel Manrique

Las autoridades municipales de Bastoña conmemoran anualmente el asedio y resistencia de la ciudad, y para celebrar los 75 años del hecho, no escatimaron en gastos. En un evento denominado “Nuts weekend” (13-15 de diciembre) se ofrecieron diversos eventos para que los habitantes y el público aficionado honraran la memoria de los héroes de Bastoña y se reviviera la historia. El museo de guerra de Bastoña y los Barracones de Bastoña organizaron exposiciones especiales para sus visitantes con la presencia de veteranos de guerra y civiles que presenciaron la contienda. Se incluyeron también caminatas por los bosques que fueron en escenario de las confrontaciones entre la 101 y las divisiones blindadas alemanas. En puntos cercanos a la ciudad, recreadores históricos de varias asociaciones recrearon campamentos o posiciones estáticas de aliados y alemanes, haciendo gala de uniformes vehículos y armamento original.

Oruga alemana utilizado para el transporte de tropas durante la batalla de las Ardenas / Foto Daniel Manrique

En la noche del sábado 14 de diciembre, las autoridades locales ofrecieron en el Memorial de Madarsson un show acompañado de música, luces y juegos pirotécnicos con un breve relato de algunos acontecimientos del asedio de Bastoña. Se destacó la petición de rendición presentada el 22 de diciembre por un oficial alemán al general Anthony McAuliffe, comandante de la 101 y encargado de la defensa de la ciudad. La respuesta de McAuliffe hace 75 años dio nombre al  evento “Nuts weekend” (ver imagen). También se resaltó la historia Augusta Chiwy, conocida como el ángel de Bastogne, una enfermera africana que salvó cientos de vidas estadounidenses en las instalaciones de la iglesia de la ciudad. Cuando se supo de su muerte a los 94 años, el 23 de Agosto de 2015 en Bruselas, la ciudad se pronunción diciendo: Por fin el ángel ha subido al cielo.

 

La nota enviada por el comandante alemán a las tropas aliadas pidiendo la rendición y la lacónica respuesta del comandante estadounidense / Foto Daniel Manrique

Traducción de la carta de los alemanes

22 de diciembre de 1944

Al comandante de los EE.UU del pueblo rodeado de Bastoña.

La fortuna de la guerra está cambiando. Esta vez las fuerzas de los EE.UU cerca de Bastoña han sido rodeadas por fuertes Unidades blindadas alemanas. Más unidades de blindados alemanes han cruzado el río Ourthe cerca de Ortheuville, han tomado Marche y alcanzado St. Hubert pasando por Hompre-Sibret-Tillet. Libramont está en manos alemanas.

Sólo hay una posibilidad de salvar a las tropas de EE.UU rodeadas de la aniquilación total: eso es la honorable rendición de la ciudad rodeada. Para pensarlo bien se concederá un plazo de dos horas a partir de la presentación de esta nota.

Si esta propuesta se rechazara, un cuerpo de artillería y seis batallones pesados A.A alemanes están listos para aniquilar las tropas de EE.UU. cerca de Bastoña. La orden de disparo se dará inmediatamente después del término de dos horas.

Todas las graves pérdidas civiles causadas por este fuego de artillería no se corresponderían con la conocida humanidad americana.

El comandante alemán.

La respuesta:

22 de diciembre de 1944

“Al comandante Alemán:

LAS GÜEVAS

El comandante americano”

La ciudad reconoce otra curiosa anécdota. Durante la batalla, el paracaidista Vincent Speranza fue a la ciudad en busca de cerveza para uno de sus compañeros heridos en la iglesia de la ciudad. Después de ir de café en café, por fin encontró uno del cual salía el preciado líquido de los dispensadores. Sin tener dónde más envasar el líquido, cogió su casco y lo llenó de cerveza hasta el tope. Salió corriendo del lugar, sin percatarse de la mirada de un niño (el hijo del dueño), que escondido en el café presenció toda la escena. Impresionado por la curiosa imagen de un soldado llenando de cerveza un casco, creó posteriormente la “Airborne beer” (Cerveza de los paracaidistas). Hoy, la cerveza es símbolo de la ciudad y se puede conseguir en el café Lamborelle en el centro de la ciudad.

 

Etiqueta de la famosa cerveza que hoy se consigue en el café Lamborelle /Tomado de http://www.vandewiele-m.be/bier/html_b/0493.htm

El hit del fin de semana se llevo a cabo en los alrededores de Hardigny, donde más de 250 actores recrearon la ofensiva alemana de las ardenas, haciendo uso de pirotectnia y vehículos funcionales de la época. Durante una hora, los aisistentes se maravillaron con los disparos de las MG-42, los Panzerschreck (basucas) y los maravillosos tanques aliados y alemanes surcando el terreno. En la tarde, el festival cerró con un desfile de vehiculos de la guerra por la calle principal de Bastoña. La emoción de ver tanques Sherman americanos completamente funcionales es inigualable.

Vehiculos alemanes desplegados durante la recreación de la la ofensiva de las Ardenas en el perímetro de la ciudad de Hardigny, a 20 km de Bastoña / Foto: Daniel Manrique

Con aproximadamente 100.000 bajas en cada bando, la ofensiva de la Ardenas se extendió hasta enero de 1945, momento en el que el impulso alemán fue doblegado por la resistencia aliada y 1° y 3° ejército estadounidense del General George Patton rompieron el cerco de Bastoña y pusieron a los alemanes en retirada hacia territorio teutón. Los hechos que marcaron la contienda fueron escenificados en la aclamada serie de Stephen Spielberg y Tom Hanks: Band of Brothers. Hoy, 75 años después quedan en Bastoña las cicatrices de la guerra y un escenario para revivir la historia. 

 

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