‘Cali, ciudad legible’

 ¿Alguna vez se ha sentido perdido en Cali? Para evitar esto, es necesario que la ciudad sea legible, accesible y que tenga información de calidad para que caleños y turistas puedan orientarse en el espacio urbano.

Foto UAO

Este es uno de los propósitos del proyecto presentado en Pasto, durante el ‘ll Encuentro de Semilleros RAD’, denominado ‘Caracterización de un modelo de medición que determine el nivel de legibilidad e inteligibilidad en el ámbito peatonal, vial y catastral del Bulevar del Río y su perímetro de influencia’, de la estudiante de Diseño de la Comunicación Gráfica, Ximena Arias Realpe, quien es miembro del semillero de investigación en Diseño de Información de la UAO, dirigido por el docente Mario Fernando Uribe Orozco.

Lo anterior hace parte del proyecto ‘Cali, ciudad legible’, con el que se han desarrollado trabajos destacados en eventos académicos nacionales y que tiene como objetivo estructurar y diseñar las características de un sistema de información y señalización peatonal fundado en los principios de la orientación y la información racionalizada para las personas.

“El proyecto está en la fase de caracterización y busca poder dotar a Cali de una base documental que sirva como soporte para el desarrollo de políticas que promuevan la dotación de información eficaz a la ciudad en sus diferentes ámbitos de actuación a nivel vehicular, peatonal y también para los que se movilizan en bicicleta”, comentó Mario Uribe.

En este caso, el trabajo está direccionado al centro histórico de Cali y considera las variables gráficas y volumétricas de un programa de señales físicas que se debe empezar a ejecutar en la ciudad, resultado de la pasantía de investigación de Ximena Arias, dirigida por el docente Lucas López.

¿Qué es una ciudad legible?

Según lo explica la estudiante Ximena Arias, una ciudad legible es un lugar donde su estructura física y elementos o sitios sobresalientes son identificables y se agrupan en una pauta global y coherente, lo que permite la fácil creación de imágenes ambientales y la recordación del lugar.

Al respecto, el docente Mario Uribe comentó: “una ciudad legible es una ciudad informada, que reconoce sus potencialidades, características y evidencia sus bondades, es una ciudad democrática que permite que todos podamos conocerla, vivirla y disfrutarla”.

¿Cómo hicieron este proyecto?

En el proyecto se utilizó la metodología ‘Walkthrough’, que consiste en situar a un ciudadano en el contexto real y pedirle que se movilice de un punto a otro para observar sus reacciones, cómo accede a la información o qué dificultades y retos tiene con el espacio.

Algunos de los resultados de este proyecto permitieron caracterizar y diagnosticar los siguientes ámbitos del Bulevar del Río y su perímetro de influencia:

  • El nivel de señalización y demarcación de los hitos arquitectónicos y bienes de interés cultural, encontrando 87 hitos en total.
  • El programa de señales vehiculares y catastrales informativas.
  • La exploración y evaluación de una estrategia de ‘wayfinding’ que facilite la orientación del público.
  • El modelo de medición que determine el nivel de legibilidad e inteligibilidad en el ámbito peatonal, vial y catastral.

¿Cómo está el Bulevar del Río en términos de legibilidad?

Según la estudiante, para obtener estos puntajes se tuvo en cuenta una metodología cuantitativa y cualitativa que recopiló las opiniones de los usuarios en una calificación de 1 a 5, siendo 1 la calificación más baja y 5 la más alta.

Las categorías analizadas y sus respectivos puntajes fueron los siguientes:

Creación de imagen ambiental eficaz: esta categoría se refiere a la capacidad que tiene el espacio para ser entendido correctamente y obtuvo un puntaje de 3.1, lo que refleja el nivel de adaptación que han desarrollado los usuarios para encontrar sentido en el lugar y darle orden e identidad, ayudándose de estímulos visuales como los hitos que hay en la zona para sobrevivir a la complejidad del espacio.

Visualización de la información: permite que la gente acceda a datos perceptibles y visuales sin problemas, convirtiéndose en información capaz de almacenarse y conservarse en la memoria de corto y largo plazo. Según la estudiante, con tan solo un puntaje de 2.7 en esta categoría, queda en evidencia la ausencia de información perceptible y clara para el usuario, quien debido a ello se ve obligado a recurrir a preguntarle a los demás transeúntes para llegar a sus destinos.

Señalización apropiada para orientar: con un puntaje de 2.9, este sistema resulta útil en cuanto a la identificación de nomenclatura predial y vial, distinguiendo calles, carreras y el número de las casas; sin embargo, se debe tener en cuenta que este elemento es la única información visual y perceptible para el usuario, por lo que no es suficiente para los peatones en el ámbito de la ubicación y orientación sobre el entorno, explicó Ximena Arias.

‘Wayfinding’: esta categoría obtuvo un puntaje de 0 porque Cali no cuenta con este sistema, el cual tiene en cuenta al usuario y al contexto a intervenir, haciendo uso de aspectos como la psicología, la forma en la que se movilizan las personas por un espacio, la generación de imágenes ambientales y el proceso de seguimiento de caminos y rutas para darle una lógica al espacio.

Territorialización del espacio: se refiere a la facilidad de apropiación de la ciudad por parte de sus usuarios, lo que se traduce en un espacio que no solo es concurrido por las personas, sino que también es añorado, recordado e incluso querido por ellas. Según la estudiante, aunque el Bulevar del Río es un espacio bastante apreciado por caleños y turistas, el hecho de no conocerse en su totalidad lo que se puede encontrar en ese lugar o sus alrededores, genera cierta sensación de inseguridad e insatisfacción que se ve reflejado en un puntaje de 2.9.

Frente a esto, la estudiante Ximena Arias concluyó que: “la legibilidad de la zona da un puntaje de 2.3, lo que refleja cierto desinterés por parte de dicho espacio para con sus usuarios, descuidando la información que le brinda y con ello convirtiéndose en un lugar mudo que se olvida de invitar a conocer más de él mismo a sus usuarios. Ahora bien, tratándose de un lugar tan importante en la ciudad y contando con una ubicación estratégica que lo conecta con 87 bienes de interés cultural, queda en evidencia que Cali, en caso de ser medida de la misma forma, puede acabar en un resultado igual o más bajo”.

Fuente: Facultad de Humanidades y Artes / UAO

Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.