Conflicto y solución con aroma de mujer

La estudiante de Comunicación, Sofía Plata Rivas, visitó la exposición "El Testigo" del reportero gráfico Jesús Abad Colorado y descubrió cómo en la mujer encarna la tragedia y la esperanza en el conflicto colombiano.

 

Foto Sofía Plata Rivas

Por Sofía Plata Rivas
Estudiante de Comunicación PUJ-Cali
Especial para CBN

Jesús Abad Colorado dijo hace algún tiempo que en Colombia siempre se quiere contar la historia desde los vencedores del conflicto armado pero que él, por el contrario, siempre ha intentado narrarla con sus fotos desde el lado de las víctimas.

El martes primero de octubre crucé la puerta del Museo La Tertulia con la idea de comprobar si eso que había dicho Jesús Aba era cierto. 

Cuando entré al primer salón de la exposición “El Testigo”, no pude evitar notar que todas las allí presentes eran mujeres de la tercera edad. Parecían pertenecer a un mismo grupo ya que todas se desplazaban casi al mismo tiempo para ver las siguientes fotografías. Algunas se veían tristes. Pero no como cualquier persona que podría conmoverse al ver momentos tan dolorosos reflejados en tales fotografías, sino también pensativas como si estuvieran reviviendo o recordando algo al ver esas imágenes. 

Foto Sofía Plata Rivas

Empecé mi propio recorrido leyendo las pequeñas frases escritas por Jesús Abad que acompañaban las fotografías y después observando éstas, unas más detenidamente que otras. Cuando iba por la mitad del salón, la gran mayoría de las mujeres ya estaban afuera esperando a las demás que aún seguían en el recorrido. Entonces noté a una señora que estaba junto a mi viendo la misma fotografía que yo. Estaba bastante encorvada debido a su mayoría de edad que también demostraban sus arrugas. Noté que respiraba profundamente, como intentando contener un sentimiento fuerte que sentía dentro, probablemente dolor. Pocos segundos después, otra mujer, un poco más joven que ella, se acercó y le preguntó “¿Cómo vas? ¿Estás bien?” Ella asintió. La otra le pasó el brazo por la espalda, reconfortándola, y se fueron.

Media hora después cuando terminé el recorrido del segundo piso, ya no quedaba nadie en el salón. Me dirigí al siguiente piso en el que me encontré de nuevo con el gran grupo de mujeres que había visto anteriormente. 

Empecé el recorrido a mi propio ritmo y de repente me topé con una mujer de mirada bondadosa que venía haciendo el recorrido en sentido contrario a mi. Ella me miró y me dijo “se le ponen a uno los pelos de punta viendo esto, no?” Yo asentí y le sonreí. Entonces pensé en que ella me podría sacar de la duda y le pregunté: “¿todas ustedes vivieron juntas?” Me dijo que sí, que todas pertenecían a la Casa Cultural de Melendez. 

Después de que la mujer avanzara hacia la siguiente fotografía, saqué mi celular e inmediatamente investigué sobre la tal casa cultural que, según descubrí, ahora se llamaba Casa Cultural Tejiendo Sororidades. Encontré que es una organización fundada en el año 1976 con el fin de apoyar el desarrollo cultural del barrio Meléndez. Con el tiempo se había conformado solo por mujeres amas de casa que buscaban un espacio para aprender y apoyarse entre sí en un lugar diferente a sus casas y con personas diferentes a sus maridos e hijos. 

Foto Sofía Plata Rivas

También encontré una crónica que Catalina Villa, periodista del periódico El País, había escrito hace tres años sobre la Casa Cultural Tejiendo Sororidades con motivo de celebración de los cuarenta años de la entidad. No pude contener la curiosidad entonces me recosté sobre una pared y empecé a leerla. Resulta que Villa había logrado hablar con varias integrantes del grupo quienes contaban sus historias, llenas de dolor, machismo y mucho conflicto armado. Incluso hablaba de Carmiña Navia, una de las fundadoras de la casa cultural, quien había sido secuestrada por el ELN en los años 90. 

Al terminar de leer, seguí con la exposición. Cuando llegué al fondo del salón, me encontré con una pared asignada exclusivamente para retratos de mujeres. En la mayoría de las fotografías, las mujeres, que intentan sonreír pese a que el dolor lo delatan en sus ojos, estaban sosteniendo una foto de un familiar desaparecido o asesinado. Entonces entendí que los hombres, los protagonistas de todas las fotografías del ejército, son los que entregaron sus vidas a la guerra. 

Foto Sofía Plata Rivas

Por el otro lado, la mayoría de mujeres se quedaban en casa esperando a alguien que nunca llegaría. Las víctimas no son solo los que mueren. Las víctimas del conflicto armado fueron todos aquellos que fueron desplazados de sus hogares, todos los que fueron secuestrados y abusados, todos los que perdieron a un ser querido o que, como pasó en muchos casos, lo perdieron todo y a todos los suyos.

Al seguir recorriendo los salones llenos de fotografías, me di cuenta que Jesús Abad no solo había logrado contar la verdad de las víctimas, sino que se había esforzado por resaltar la verdad de las mujeres. Ellas, víctimas del conflicto, no solo aparecían en retratos mostrando a los seres queridos que habían perdido. Sino que eran también ellas las protagonistas de las marchas por la paz. 

Antes de salir del último salón de la exposición, dos señoras se acercaron a pedirme que les tomara una foto. Ellas posaron con entusiasmo junto a una imagen de dos mujeres vestidas de blanco en una marcha y sostenían un cartel que decía “volver a la guerra jamás”. Cuando miré a mi alrededor, noté que todas las presentes en aquel último salón también eran mujeres. 

Lo que había ido a ver ese día era la exposición de fotografías del conflicto armado. Lo que no sabía era que me encontraría estando allá una solución que las mujeres, importantes víctimas del conflicto, habían hecho. Un grupo de luchadoras de mi ciudad habían formado toda una organización para sanar las heridas que les había dejado el conflicto. Ahora, estaban apreciando la exposición fotográfica “El Testigo”, de Jesús Abad Colorado, recordando la razón que las unía.

Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.