Tributo a la Salsa de Barrio con acento femenino  

La salsa es la música que más posibilita el encuentro y el intercambio intercultural en Cali, por el arraigo, por la historia y por la tradición. Las audiciones son el lugar donde la salsa se despliega a plenitud.

Foto Alcaldía de Cali

En su versión número XIV el Festival Mundial fue el epicentro de un nuevo encuentro melómano de la ciudadanía con Salsa al Parque, una propuesta de La Fundación Cultural Nuestra Cosa Latina que surgió en el 2011 como una necesidad de recuperar el espacio público para el disfrute y como un espacio para revivir, retomar y sintetizar el proceso que han sido las audiciones en la ciudad.

“Yo soy la rumba, la rumba soy …  yo soy la hermana del guaguancó” un temazo de la cubana Linda Leida, fue una de las tantas joyas sonoras que viajaron por la ciudadela de la salsa. Una magistral audición donde la programación tuvo el sello de la sororidad femenina con las mujeres como protagonistas, siendo ellas las discómanas de la audición número 93 de Salsa al Parque con la temática de tributo a la salsa de barrio.

La ocasión fue perfecta para seguir motivando a los cuerpos al calor de las melodías afrolatinocaribeñas que enamoraron a los barrios caleños en la década ochentera, y la cofradía nocturna se complementó con la presentación de bailadores de la escuela de la salsa de la ciudad como Joy dance, Arrebato caleño, Swing Latino, Salsa Pura, Arrebato Caleño,  y por primera vez, bailadores de Barranquilla como el legendario Willy Salsita y la bailadora Jessica Ardila representando el sabor y estilo currambero en la Calicalentura.

Antes de su viaje a otra latitud sonora, la musicóloga Lise Waxer disfrutó con desmesura las melodías del trópico salsero y publicó un libro sobre su periplo existencial por Cali: La ciudad de la memoria musical.  Aquí habitan eternamente las voces y sonidos, de todos esos cantores de salsa, en miles de discos en acetato, o vinilo, en sus diferentes formatos: 78, 45, 33 RPM o 4×4 que circulan en audiciones públicas y privadas, donde los melómanos pueden escucharla, pero también comprarla, para seguirla compartiendo en las calles sonoras de la resistencia cultural, donde sus danzantes follan con el viento a través de canciones

Salsa al parque es un espacio que comunica la historia de la diáspora y el mestizaje sonoro del barrio latino, la compila y la mantiene viva con la participación activa de una comunidad que es público, receptor y a la misma vez emisor de músicas, que agencian y movilizan la reivindicación salsera de nuestra memoria popular caleña, como ritual y celebración de la ciudadanía cultural.

Fuente: Alcaldía de Cali

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