Antes de acabar con su vida por las drogas y la calle, Jhorman eligió darse una nueva oportunidad

0
Foto Alcaldía de Cali
Foto Alcaldía de Cali

Con tristeza recordó que todo se originó en su infancia. Su padre estuvo ausente y a los 7 años, su madre, quien padecía de una enfermedad psiquiátrica, estuvo interna de manera permanente en un centro especializado para su bienestar, lo que generó en el pequeño Jhorman un gran vacío, a pesar de que su abuelo materno con amor y dedicación se hizo a cargo de él.

Agradece que su abuelo estuviera presente, pero a causa de las malas amistades vivió momentos muy dolorosos como los asesinatos de amigos, robos y el abuso de sustancias psicoactivas como marihuana, cocaína y sacol,  lo que rápidamente le llevó a terminar a los 16 años habitando las calles.

“La droga es una sustancia que cuando te la ofrecen y decides consumirla, te cambia la forma de pensar, pues se convierte en una salida momentánea a los problemas o ‘dolores del corazón’. Para mi era olvidar la situación de mi padre, la enfermedad de mi madre y los asesinatos que vi, no quería acordarme de nada de eso y pensaba que al consumir sería enormemente feliz, me alejé de mi abuelo y eché en el olvido mis sueños, mis metas y mi vida entera”, contó Jhorman.

En un momento crucial de su vida, cuando estaba a punto de suicidarse por amenazas, empuñó un arma de fuego y la apunto a su cabeza, sin embargo, reflexionó en que esa no era la solución a sus problemas. Fue entonces cuando se acordó que en varias ocasiones le habían hablado de Dios y decidió desde lo más profundo de su corazón hablarle al ser supremo. “Como última opción decido hablarte a ti señor. Si tú me diste la vida y yo la administré mal, te pido que me ayudes porque quiero ser feliz”, fueron sus palabras.  Y fue ahí cuando, según él, experimentó el amor de Dios y soltó el arma a sus 20 años.

Uno de sus amigos de la calle, Alexánder Carvajal, ya había decidido cambiar su estilo de vida y Jhorman era testigo de eso.

Él hace parte del grupo musical Fronteras Invisibles, por lo que Jhorman se armó de valor para pedirle ayuda. Hoy juntos participan de diferentes actividades culturales para hablarle a los jóvenes y decirles que sí se puede abandonar el mundo de las calles.

“Salir de las calles no es fácil, Dios hace una parte pero a uno le corresponde la más importante decidir y mantenerse firme, por eso es tan importante acercarse a las personas y mostrarles apoyo, motivarlos”, expresó Jhorman, quien gracias a las personas que lo acompañaron, hoy estudia Administración de Empresas.

“Para la Subsecretaría de Poblaciones y Etnias es grato ver que hay ex habitantes de calle que se convierten en ejemplo e impulso para quienes ingresan al proceso del programa Habitante de Calle, por ello, continuaremos realizando nuestra labor para darles  la mano, un abrazo y apoyar sus logros”, dijo Ana Cecilia Collazos, subsecretaria de Poblaciones y Etnias.

“La historia de vida como la de Jhorman inspira a los habitantes de la calle, ya que al ver un ejemplo de una persona que vivió como ellos y que gracias a la decisión de cambio, descubrió sus talentos y habilidades poniéndolos al servicios con aquellos que compartió muchos días de desesperanza, buscando que cada persona que experimenta la habitabilidad en calle siembre su semilla en busca de una gran transformación”, dijo Aura Nancy Ángel, asesora de Despacho de la Secretaría de Bienestar Social.

“Para mí es un placer compartir la misma oportunidad que tuve, pues entendí que el mensaje es efectivo cuando lo das allá en la calle y a las personas que lo necesitan. Quiero continuar transmitiendo este sentido de pertenencia por nuestra ciudad y por las personas con mayor vulnerabilidad”, finalizó Jhorman.

Fuente: Elianne Urrego / Alcaldía de Cali

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.