Luna, balón y Ramón

Relato de un recuerdo de julio de 1969 cuando se jugó la final de un partido de barrio en Cali, mientras dos hombres a 384.000 kilómetros llegaban a la Luna.

Ilustración especial para CBN

Por Gabriela Martínez Penagos
Estudiante de Comunicación Social-Periodismo
Especial para CBN

En ese julio de 1969, Michael Collins estaba al frente del módulo de mando, mientras que Neil Armstrong y Buzz Aldrin, se preparaban para caminar sobre la superficie de la Luna.

El Módulo Lunar fue impulsado por el cohete más potente jamás construido por el hombre, el Saturno V. El vuelo partió de la plataforma LC 39ª, a las 13:32 UTC, del complejo de Cabo Kennedy, en Florida, Estados Unidos, el 16 de julio de 1969.

Cuarto día de viaje. Sábado 19 de julio de 1969. Centro espacial de Houston en Texas. Todo el mundo se prepara para la víspera del primer alunizaje. Después de cuatro días de viaje Neil Amstrong dice: “… Ahora vemos las estrellas de nuevo, por primera vez en este viaje reconocemos las constelaciones”

Barrio Cristóbal Colon de Cali, Colombia. Eliseo, Leober y Ramón se preparan para la final del torneo de fútbol del barrio. “Mañana a las dos en punto en la cancha”, acuerdan los amigos para calentar antes del partido definitivo.

A las 6:27 de la mañana, hora que se reportaba la tripulación del Apolo 11, se despierta Ramón. Entre sueños escucha los Sirirís cantando al amanecer. El reloj marca las 9:15 y Buzz Aldrin y Neil Amstrong entran en el Módulo Lunar; visten sus trajes espaciales y comienzan el examen final de todos los sistemas a bordo. Ramón se pone su pantaloneta, su camisa y revisa de reojo por la ventana el cielo asegurándose que el clima sea apropiado para el entreno.

Sobre las 12:42 de la tarde, el módulo lunar, bautizado como El Águila,  y el módulo de mando se separan. Mientras tanto, Aldrin y Amstrong se acercan al Mar de la Tranquilidad. Collins se mantiene en la órbita lunar a 111 kilómetros de distancia. En la Tierra, Ramón esperaba que sus jugadas marcaran el triunfo en el partido de esa tarde.

A las 02:06 de la tarde, los astronautas comienzan el descenso a una órbita lunar más baja y emprenden el viaje hacia la superficie. El equipo de Ramón se reúne para ultimar posiciones, estrategias y calentar, “hoy no es un día para perder”.

Ilustración especial para CBN

Es la hora del partido: El reloj del árbitro marca las 03:02 de la tarde y los rivales están listos. Mientras el Sol alumbra la cancha del barrio Cristóbal Colon en Cali, el Águila inicia una curva descendente hacia la superficie de la Luna.

Minuto 10 del primer tiempo y el marcador se mantiene en 0-0.

“¡GOOOL!” … Primer gol del equipo de Ramón a las 03:14 p.m. El Águila toca la superficie lunar en el  Mar de la Tranquilidad. Los gritos, aplausos y saltos de los espectadores no se hicieron esperar. En el centro espacial la alegría se contagia. Todo marchaba bien y la misión se cumple de acuerdo con el plan.

Llegó el final del primer tiempo y los ánimos estaban arriba para el equipo de Eliseo, Leober y Ramón. El silbato que anunciaba el inicio del segundo tiempo. Los gritos de aliento al equipo son constantes. A la mitad del segundo tiempo nada ha sucedido. El marcador sigue 1-0.

Minuto 40 del segundo tiempo. El equipo contrario cometió una falta y “¡PENAL!”. Todos alrededor de la cancha estaban a la expectativa. Un puntazo de Ramón hace que el marcador cambie a 2-0. Ganadores. L a emoción estaba presente al momento de levantar el trofeo.

A las 5:58 de la tarde Neil, Buzzy Ramón (después de un poco de celebración) deciden descansar.  El reloj frente a la cama de Ramón ya marcaba las 9:38 de la noche. Se acabó el descanso y comen. La misión lunar estaba más cerca de cumplirse.

A 9:56 de la noche, el equipo y la familia de Ramón se reunieron en casa de la señora Blanca que vivía diagonal a la casa para ver la trasmisión de la llegada del hombre a la Luna en blanco y negro. Emocionados y atentos ven como Neil Amstrong baja del Águila y pisa la Luna. Miran como el pie izquierdo de Amstrong se hunde un poco en el polvo lunar. “Por primera vez el hombre estaba en la Luna. Para mí ese momento era algo espectacular. No solamente para mí, para mucha gente” recuerda ahora Ramón, coincidiendo con Amstrong: “Este es un pequeño paso para un hombre, pero salto gigantesco humanidad”

“La trasmisión duró muy poco porque hubo una falla técnica y los televisores dejaron de funcionar. Por la radio también estaban transmitiendo aunque no con el detalle que lo hacía la televisión, pero fue algo maravilloso… para mí fue espectacular”, precisa Ramón.

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Buzz Aldrin se une al paseo por el Mar de la Tranquilidad, donde se recolectó material lunar para pruebas geológicas. Aunque el Apolo 10 realizó inspecciones previas de la superficie, sin alunizar, esta vez se recogieron unos 23 kilos de materiales.

A la magnífica desolación que se posaba delante de los ojos de Buzz, se unió Ramón mientras veía vacías las calles de Cali de camino a su casa mientras miraba la Luna. Aunque no era tan grande la de esa noche, en la ingenuidad de los 17 años, “esperaba que pudiera ver la nave y poder ver los astronautas” dice Ramón entre risas.

Durante los 130 minutos que estuvieron en la superficie lunar, los astronautas también dejaron objetos como la bandera de Estados Unidos y una placa metálica que decía “Aquí los hombres del planeta Tierra han puesto el pie sobre la Luna por primera vez. Julio de 1969. Hemos venido en paz en nombre de toda la humanidad”.

“A pesar de que hay mucha parafernalia respecto a eso, porque dicen que los astronautas no fueron y que todo fue un montaje en un estudio de cine, yo sí pienso que estuvieron en la Luna. Hoy, después de 50 años la veo (a la luna) y aun me parece fascinante”.

One Response to "Luna, balón y Ramón"

  1. Jenny Martínez   julio 20, 2019 at 4:31 pm

    Excelente reportaje, capaz de mover al lector a la experiencia contada, Buenos datos.

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