La bestia peluda hizo erizar a los niños de Cali

Caritas de asombro, duda, temor y alegría se vieron durante 45 minutos en el teatrino del Teatro Municipal Enrique Buenaventura, tiempo en el que chiquillos caleños, sus padres y familiares no tuvieron tiempo ni para pestañear, con el colectivo uruguayo ‘Bestia peluda’ y su obra ‘El Ilustrador’, en el marco del Festival Internacional de Teatro de Cali.

Foto Alcaldía de Cali

“Uy, berraquísimo ese man. Con un lápiz dibujaba en un momentico casas, castillos, bosques y hasta los pintaba. Yo no sé cómo hacía, pero le quedaban bacanos”, dijo con asombro, Miguel Ángel García, un niño de 9 años que al final de la función se seguía preguntando cómo era que con un lápiz se creara el mundo.

Sus padres, Diego y Catalina, le explicaban que era posible por la magia del ‘mapping’ ya que lo que acababa de ver era una nueva forma de hacer teatro con multimedia utilizando proyecciones de vídeo, con sombras, animaciones interactivas y sonido para generar una estética visual propia y moderna para contar historias.

La verdad, ni los padres entendían. Pero fue lo que se aprendieron al leer la reseña que la organización del FITCali 2019 entregaba de manera didáctica a los adultos que iban ingresando.

Lo cierto es que ‘El Ilustrador’ descrestó con la actuación de Emmanuel Sobré y Susana Anselmi, quienes en su papel de nieto inquieto y abuela cansona arrancaron risas y aplausos de un teatrino lleno hasta el tope.

Él, único ilustrador responsable de dibujar todos los libros del mundo utilizando para ello un lienzo gigante en el que va dando vida a sus dibujos. Ella, una vieja deschavetada que después de haber privado a su nieto con un sartenazo en la cabeza, se descuida y permite que un ser maligno se le robe el lápiz para dibujar el caos. El primer efecto negativo, es que la abuela se convierte en enana de circo.

Ambos tienen que viajar por lugares inhóspitos en búsqueda del lápiz. Mientras el nieto corre cargando a su diminuta abuela, se encuentran personajes siniestros, paisajes terribles, situaciones tristes y alegres que combinando la fantasía con el humor, crean en los asistentes un mundo mágico de tecnología y actuación.

Al final, recuperan el lápiz y vuelven a casa. La abuela no salió del hechizo y muere en brazos de su nieto. Él, encuentra el amor de su vida en una hermosa joven a la que había dibujado años atrás y se va a vivir con ella.

El llanto de los niños por la partida de la viejita loca conmueve a los creadores de la obra, por lo que al final de la escena la abuela aparece viva, riéndose detrás de un sofá. Está feliz porque su nieto emprendió su nueva vida en familia, mientras ella se adentra en el mundo de los pequeños para gozarse lo que le queda de existencia.

La palabra fin sobre el cuaderno de ‘El Ilustrador’ provocó otra magia: niños y adultos se pararon de sus butacas y aplaudieron a rabiar esa genial puesta en escena, donde la modernidad y lo clásico del teatro se combinaron a la perfección.

La dirección de Damián Barrera, la animación de Santiago Germano, la exquisitez audiovisual de Daniel Fernández, la ilustración de Miguel Robaina, la musicalización de Bruno Roselli y la escenografía de Lucía Tayler y Matías Vizcaíno; no desentonaron con el aporte de Rosina Daguerre, Lucía Acuña ni Diego Veirano, quienes trajeron desde Uruguay lo más selecto de su repertorio, conscientes de que en Cali, hay teatro para rato.

Fuente: Alcaldía de Cali

Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.