Gerylee: una mirada que transforma vidas a través del cine

Gerylee camina por los diferentes espacios de la cinemateca La Tertulia,  se detiene, saluda, revisa las carteleras cerciorándose que toda la programación esté actualizada.

Foto Alcaldía de Cali

Sonríe, -como si don Jaime, su padre-, la estuviera mirando. “Él estaría orgulloso de que esté trabajando en La Tertulia, aquí se formó como cinéfilo. Venía todas las semanas. Está espiritualmente conmigo; siento que habita este lugar con mucha fuerza. Me imagino hablando con él. Es motor y fuerza”, confiesa la coordinadora general de la cinemateca.

Ella lleva el nombre de la protagonista de la novela  ‘Una dama solitaria’ del escritor americano Harold Robbins. Coincidencia o no, en el libro está presente que JeriLee fue actriz y escritora, dos procesos que ha vivido esta comunicadora social, investigadora, productora, realizadora y directora de cine.

La conexión que tiene Gerylee Polanco Uribe con el arte empezó desde que era una niña, creció escuchando y viendo películas del cineasta italiano Roberto Rossellini; del  director de cine franco- suizo Jean-Luc Godard. “Mi papá hablaba de esos cineastas, tenía una biblioteca de cine que yo heredé, ahí están los guiones de diferentes películas, libros sobre la historia del cine”.

A esto se suma que semanalmente salían desde el barrio Santa Mónica Popular en busca de planes culturales en el  TEC -Teatro Experimental de Cali, el Teatro Municipal, lugares culturales en San Antonio. “Él era una persona cercana al arte. Tuve mi cámara de fotos desde niña, ahí nace esa relación con la observación, con transformar la esencia de uno mismo y convertirlo en una creación”.

En el marco de la conmemoración del Día de la Mujer el alcalde Maurice Armitage y la administración municipal encuentran en esta comunicadora social y productora audiovisual una mujer transformadora.

Gerylee Polanco Uribe re significa a las caleñas  que día a día, desde sus roles, aportan en la construcción de una mejor sociedad y contribuyen para transformar vidas, entornos, comunidades. 

“Todos somos transformadores de vida”

En su figura menuda, cabello ondulado y ojos expresivos está presente que es una mujer transformadora de entornos. Ha sido productora de diferentes procesos creativos y ha ayudado a materializar cortometrajes, largometrajes, documentales. “He encontrado una vocación, también una interpretación de cómo todas las personas tenemos la capacidad de narrarnos”.

Sus intervenciones la han llevado a trabajar con comunidades de sectores populares, afros e indígenas, que han dado como resultado documentales como ‘Silo-ve un niño’; el largometraje ‘El vuelco del cangrejo’ que obtuvo el Premio de la Crítica Internacional Fipresci en el Fórum del 60 Festival de Cine de Berlín en el 2010.  También a películas como ‘La Sirga’, ‘Los Hongos’, ‘Tormentero’ ‘El Rey’, ‘Yo soy otro’ y ‘Perro come perro’. Y cortometrajes como ‘Solecito’, ‘Nelsa, ‘A solas’, ‘Simiente’. La mayoría de ellos con nominaciones y premios y la muestra de un trabajo en equipo con reconocidos directores.

“Uno como productor es un facilitador de cada proceso; las experiencias están en cada persona, entonces lo que hace el arte es brindar la posibilidad de materializarlo. El productor está ahí empujando la máquina, puliendo el ejercicio y va con una visión de lo que se puede hacer. Creo que el ser y estar de cualquier ser humano es transformador. Vivir es un arte y todos somos transformadores de vida”, anota la comunicadora.

Abriendo caminos

Afirma que el arte tiene algo particular y es que “permite la mirada interior, te cuestiona, te hace mirarte. Genera más preguntas que respuestas y eso permite procesos edificantes”.

El camino que escogió no le ha sido fácil, pero sigue trabajando fuerte para que otras mujeres entren y participen de los roles que hay en el cine.

“Pienso que las estructuras patriarcales en el ejercicio creativo existen; creo que la voz de la mujer ha estado silenciada, ha estado detrás de la puerta. Y me remito a pensar en el dicho de que “detrás de cada hombre hay una gran mujer”, por eso está la necesidad de mirar a la mujer que está ahí, que hace y hace y es como una hormiguita incansable”.

Se considera feminista pero aclara que “está convencida del ejercicio complementario, pero no estoy segura de la igualdad”. Se identifica con la escritora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie y dice que “ahora todas las luchas feministas han tomado esas confianzas para tener esa propia voz, pero el sistema ha hecho que tengamos miedo, que dudemos que podemos pasar al frente, salir al escenario y mostrarnos”.

Mientras su mirada recorre la exposición Reserva Abierta, en la sala Martiza Uribe de Urdinola, dice que ve necesaria la capacidad de reinventarnos. “Hay que ver la reciprocidad, una filosofía ancestral que se basa en que todo lo que tú das se tiene que revertir, entonces es importante pensar en los diferentes tipos de feminismos, los que son necesarios para tener unas relaciones más armónicas”

Dice la productora de cine que decir cómo se han transformado las comunidades  que ha tocado con su trabajo es muy difícil , pero sabe que en esas experiencias “ellos reconocen una posibilidad de ser, de enfrentarse a algo que nunca se imaginaron. El arte tiene la capacidad de convertir lo que es cotidiano, ordinario en algo extraordinario”.

Frente a las nominaciones, premios y reconocimientos dice que es “algo muy loco, siento que uno nunca sabe lo que está generando… con el tiempo puedo decir, eso que hice marcó la vida de alguien… Lo que si tengo claro es la confianza y la convicción de lo que la expresión humana a través del cine pueda generar”.

La mujer colombiana y el cine

Tiene en su mano derecha un ‘japa mala’, pulsera de pepas similar a un rosario pero en él se cuenta el número de repeticiones de un mantra, que le permite recordar el camino que debe recorrer. “Es como un amuleto que me recuerda que todo el tiempo debo reconocerme, tener una mirada interior, pausarme… es un llamado a no olvidarme de mí”.

En cada uno de sus tobillos hay un hilo puesto, el del izquierdo tiene una diminuta llave que abre la puerta a “la terapia sistémica o la constelación familiar”

Sabe que el lugar de la mujer en el cine colombiano está en “constante movimiento, hoy encontramos mujeres directoras de arte, microfonistas, productoras, sonidistas, entre otros roles. Si uno revisa las estadísticas la escena ha cambiado, está en movimiento, estamos conquistando nuevos lugares. Nos movemos y ubicamos como una manera constelar estamos construyendo ese nuevo mapa, posibilitando la confianza para que haya más voces desde lo femenino”.

Mientras habla de cine Gerylee también busca esas estrategias que permitan que la cinemateca mantenga la sala viva. “Hoy hay muchas maneras de consumir cine, están los teléfonos celulares, suscripción como Netflix, plataformas online, los multiplex … traer el público es todo un reto. Es un ejercicio que conecta al espectador con un ritual, cada espectador que viene a la cinemateca es para mí un milagro, son personas que están vibrando con el cine”.

No ha dejado de lado su productora Ojo-agua,  que “va remando aguas tranquilas, estuve 10 años produciendo largometrajes. Ahora su productora está escogiendo muy bien los proyectos”. Agrega que le gustaría encontrar el momento preciso “para que muchas mujeres cuenten historias en el cine y que yo siga escribiendo”.

Fuente: Alcaldía de Cali

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