La Sintaxis del desamor, según Lina Escobar

De la confusión a la sorpresa y de esta, a la euforia. Así fue como la estudiante de Comunicación de la Javeriana de Cali, Lina Escobar, se enteró que estaba nominada a uno de los premios de producción audiovisual más importantes del país.

Foto Jorge Manrique Grisales-CBN

Por María Camila Paz Lombo
Estudiante de Comunicación PUJ-Cali
Especial para CBN

Lina Escobar se acababa de despertar de una siesta con una noticia que le cambiaría la vida. “Yo no entendía por qué me estaban felicitando. Cuando miro… ¡Nominada a 7 categorías en los Césares!”. Eso fue lo que pensó cuando descubrió que su cortometraje “Sintaxis del Desamor” estaba nominado a los Premios Césares. Confusión, pues se acababa de despertar y no sabía que habían enviado el proyecto a los premios. Momentos después, euforia cuando su chat de Whatsapp estalló con gritos de emoción. 

Lina Marcela Escobar Mazo, como artista visual y comunicadora de la Pontificia Universidad Javeriana Cali tenía mucho que celebrar ese día. Había pasado de producir Dahlia en el 2014 a Sintaxis del Desamor en el 2017, actualmente ganadora en tres categorías de los Césares y reconocida como mejor corto de ficción en los Premios Magis de la Universidad Javeriana.

Foto Jorge Manrique Grisales-CBN

Dahlia fue de sus primeros proyectos, y no conocía nada sobre el trabajo de dirigir de verdad un corto. Ella contaba entre risas que cuando fueron a grabar todos estaban esperando el consabido “¡Acción!”. “Mi asistente de dirección  me miraba. ‘Tenés que decir acción’, me dijo. Yo pensé que eso era sólo en las películas… Todo el mundo estaba muerto de la risa porque yo no tenía ni idea”.

Haber llegado al triunfo y el nivel de reconocimiento en el que se encuentra, se debe no sólo a su talento innato, sino a todas las experiencias personales que ha vivido y todo el recorrido que ha tenido en los diferentes lugares en los que ha trabajado desde muy joven.

Dentro de sus experiencias personales, se encuentra su núcleo familiar y cómo éste la ha sensibilizado para crear historias y plasmarlas de forma audiovisual. Su papá es médico y su hermano también, por eso, ella estaba decidida a estudiar medicina en el colegio y creció imaginándose con bata y estetoscopio al cuello. Sin embargo, su hermano, después de haber perdido a su primer paciente, la hizo reflexionar sobre su decisión y ella, impulsada por el amor al cine y a la fotografía, decidió finalmente en grado 11 estudiar Artes Visuales. “Yo amo medicina, leo un montón sobre medicina, todo el día hablo con mi papá porque me encanta, de verdad me apasiona, pero no era de lo que quería vivir.” 

Después de contarle a sus padres su gran decisión, hubo desacuerdos y estereotipos, pero con el tiempo, su padre le pudo decir: “Mi amor, tu vas a ser excelente en lo que hagas. Así quieras hacer zapatos, yo se que vas a hacer los mejores zapatos del mundo”. El apoyo de su padre le ha dejado como enseñanza que debe hacer todo con amor, incluso cuando las cosas no están saliendo como se espera. Y ese es el amor que le pone a todos sus proyectos como artista y comunicadora.

 
Lina ha trabajado desde sus 12 años y siempre la ha motivado estar activa ganándose su propio dinero con su esfuerzo. Ha trabajado en la Universidad Javeriana como monitora de la Vicerrectoría del Medio Universitario y como monitora de trabajos de grado. Además, desarrolla actualmente un producto con Telepacífico y trabajó como directora de arte. Trabajó en Gracia y Elegancia como asistente de vídeo y fotografía y editora. Este último trabajo representó su mayor reto laboral porque tuvo que utilizar cámaras muy viejas y pesadas que la llevaron a sus límites. Estos eran la fuerza física y la motivación mental para lograr su propósito de cargarlas y grabar adecuadamente los eventos. Lina contaba: “Mi mayor reto laboral ha sido realmente físico, y un poco psicológico porque yo todo el tiempo pensaba ‘se me va a caer, me pesa, me pesa, no voy a aguantar'”. Sin embargo, después de muchos ejercicios y esfuerzo, logró manejar ese obstáculo y grabar perfectamente.
 
Con becas de excelencia en la universidad desde 2013, ha trabajando constantemente, incluso como mesera. Lina nunca descuidó su estudio y cuenta como manejó su tiempo para mantener todos los aspectos de su vida en equilibrio: “Yo siempre intenté, a pesar de que yo trabajaba, que no se viera reflejado en mi estudio… Primero fue eso, yo quería mi plata y yo quería trabajar pero yo no iba a arriesgar mi estudio. Y segundo… Yo intento cuando me voy a sentar a hacer algo, hacerlo.” Ella no trabaja los domingos, porque esos días los dedica a hacer tareas y si las hacía, las hacía completas, exactamente como las tenía planeadas.

Foto Jorge Manrique Grisales-CBN

A la hora de dirigir o producir proyectos audiovisuales, se debe saber cómo trabajar en equipo para terminar con un buen proyecto. Lina decía que de cualquier manera, sin el equipo no se iba a lograr nada: “En cuanto a equipo, intentemos llevar la fiesta en paz. Lo más importante es que todos digan lo que quieren decir y que lo digan de una buena manera… ¡La fiesta en paz es lo más importante porque o sino el rodaje es un infierno!”. 

También destaca que a la hora de comentar las ideas de cada quien, se debe ser muy honesto pero sin llegar al punto de ser engreído y pensar que las ideas propias son mejores que las de los demás. “Eso es algo muy típico en los artistas… No pues yo pienso que y si los demás no lo entienden, pues no están a la altura de mi trabajo… Falso!”, dice. Agrega que el trabajo en equipo no se trata de la supremacía de ideas, consiste en una buena organización donde se respeten los pasos del proceso y en donde las ideas de todos se reciban de buena manera para realizar un proyecto de todos por igual y muy rico en perspectivas. 

Más euforia y después, aceptación. Ya no es confuso, es un hecho lleno de orgullo y felicidad que puso a pensar a Lina en cómo empezó la idea de Sintaxis del Desamor. Ella estuvo sola, sin pareja y sin amor por dos años. Pero conoció a esa persona que la impulsó a creer otra vez en el amor y, después de estar seis meses con esa pareja, empezó su proceso con su corto ganador. Ella no le cambiaría nada a su producto final, a pesar de que no es perfecto. Fue con ese corto en particular con el que logró tanto reconocimiento. Con un tono de nostalgia, Lina declara: “Después del desamor algo bueno viene… Él pierde a su amor… después de ella él tuvo que aceptarlo y seguir con su vida… Su resucitar fue su arte”.

One Response to "La Sintaxis del desamor, según Lina Escobar"

  1. Alexandra Henao   diciembre 1, 2018 at 2:57 pm

    Es interesante cómo investiga dentro de su propia vida y da al mundo lo que ha conocido del amor, me parece genial cómo habla del trabajo en equipo porque ve en la otredad la garantía de estar donde se encuentra hoy día. Felicitaciones.

    Responder

Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.