A cielo abierto son las cirugías de rinoplastia y reconstrucción de dedos de Efraín y María

Con un presupuesto de $370 millones, la administración del alcalde Maurice Armitage, patrocinó una cirugía estética en el rostro de una dama y la reconstrucción de cuatro dedos de un joven de la sociedad caleña, quienes son intervenidos frente a las instalaciones del Centro Administrativo Municipal – CAM, a plena luz del día.

Foto Alcaldía de Cali

En manos de la bogotana, Andrea Carolina Gutiérrez y de seis ayudantes, se viene adelantando este procedimiento cuya duración aproximada será de 45 días. El deterioro que presenta el monumento, erigido en honor al escritor caleño, Jorge Isaacs, debido al paso del tiempo y los traslados que tuvo, es grande, y han ocasionado la pérdida de la nariz de María y cuatro dedos de Efraín. Además, se suma el mal estado de la flor que ofrecía el enamorado, la rosa que adornaba el peinado de la dama y el hocico del perro Mayo, protagonistas de la obra cumbre ‘María’ de Jorge Ricardo Isaacs Ferrer, escrita en el año 1867.

“La suciedad acumulada ha generado costras negras y manchas amarillas de difícil remoción en el mármol, las cuales se profundizaron en el rostro de Efraín. Las juntas de dilatación han deteriorado y quebrado el mortero, por lo que deben reemplazarse y aplicar capas de cal que impidan la humedad por entrada de agua a la estructura. Aparte de los faltantes visibles, están en mal estado las flores en el vestido de María, las letras del pedestal y de la columna que sostiene el busto, por lo que se requiere hacer el molde de la zona, recurrir a fuentes históricas y fotos antiguas para saber en qué posición tenía la mano Efraín y otros detalles del estudio anatómico de la escultura”, anotó la restauradora, Andrea Carolina Gutiérrez.

“Yo no soy lambón. Y mucho menos con el Gobierno. Pero déjeme felicitar al señor Armitage por haber sido el único alcalde de Cali en casi 100 años de historia de la ciudad, que le metió plata a los monumentos de Cali”, manifestó Carlos Alonso Perea, egresado de Historia de la Universidad Nacional de Colombia, quien se sorprendió al pasar por la plazoleta del CAM y ver a los siete restauradores en acción.

La estructura creada por el escultor catalán, Luis Antonio Parrera, en el año 1920 con mármol de carrara blanco, tallado y pulido -el mismo que utilizó Miguel Ángel en su obra ‘El David’- llegó a Cali a iniciativa por parte de un grupo de damas de la sociedad y los poetas Ricardo Nieto, Carlos Villafañe, Blas Scarpetta, Alberto y María Carvajal, quienes concibieron la idea de recrear la obra literaria en un conjunto escultórico esculpido artísticamente, en el que aparecieran Efraín y María leyendo el libro de poesías de Atala, el perro Mayo, la fatídica Ave negra y el busto del escritor Isaacs en la parte superior.

Originalmente el monumento poseía escalinatas, ornamentos para su iluminación y verjas a su alrededor, las cuales se perdieron o retiraron en las sucesivas modificaciones y traslados, pues una vez terminada la escultura, ésta llegó desde España y fue ubicada en la casa en la que vivió el autor, ubicada en la carrera 4ª oeste # 1-33 del barrio El Peñón; luego, en 1926, fue trasladado a orillas del río Cali en un parque bautizado Efraín y María.

Fue en este lugar en dónde el monumento sufrió una modificación que le retiró el pedestal en la que se ubicaba y lo dejó a nivel de suelo, rodeado de un jardín. En el año 1971 con ocasión de los Sextos Juegos Panamericanos se llevó a engalanar la ampliación del Puente Ortiz, la construcción del Puente España y la inauguración de la Cervecería Alemana, hasta que llegó a la Plazoleta del CAM, contiguo a la pared del Concejo de Cali, en donde en la actualidad se aprecia.

Para evitar que este patrimonio arquitectónico y cultural de la ciudad continúe deteriorándose, la administración del alcalde Maurice Armitage, a través de la Secretaría de Cultura, sacó a licitación la restauración de la obra, la cual fue adjudicada a la firma Conservare SAS de Bogotá, encargada de ejecutar el proceso de recuperación.

Según la restauradora, Andrea Carolina Gutiérrez, ya se hicieron los estudios previos, el análisis histórico y estético de la obra y su recorrido con los que se corroboró que en los traslados se perdieron piezas y se desajustaron elementos, aunque no se identificaron problemas críticos de tipo estructural.

Actualmente en el sitio se están adelantado excavaciones en torno al monumento para poder llevar a cabo el reforzamiento de la base de la estructura y el enchape con mármol de Carrara, el cual es extraído de las canteras de los Alpes Apuanos en Carrara (Italia), universalmente conocido como uno de los mármoles más apreciados por su blancura (o con tonalidades azuladas-grisáceas), casi sin vetas y grano de fino aspecto harinoso.

Y mientras Perea tomaba fotos, curiosos y transeúntes miraban con agrado la restauración del monumento y no veían la hora de verla terminada; con una María respingada, un Efraín galante, un perro acezando y un pedestal engalanado con escalinatas, jardines llenos de flores y luces tenues, tal como lo concibió el maestro Parrera hace 98 años.

Foto: Alcaldía de Cali / William López Arango

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