De la disciplina y la pasión por el baile

Cuando Daniela Patiño Sánchez era una niña le encantaba ver vídeos de bailarines, hasta que un día se motivó a ser como ellos y se vinculó a una academia de salsa en la ciudad de Cali. Lo que empezó como un pasatiempo se convirtió en su pasión. Hoy tiene 18 años, de los cuales ha dedicado seis al baile en la academia Estrellas Mundiales de la Salsa.

Foto cortesía de Daniela Sánchez

Por Lina Marcela Rodríguez-CBN

Bailan como “trompitos”, hacen acrobacias osadas, controlan el movimiento de su cuerpo, llevan el ritmo y tienen cuerpos tonificados. Hacen el paso básico, punta y talón, dinos, repiques, lijas  y muchísimos más; son repeticiones tras repeticiones e inclusive caídas. Parece que lo llevaran en la sangre, pero detrás de esto hay un gran trabajo en el cual la clave es la disciplina.

Han sido seis años entre el estudio y el baile, un “corre corre”: las clases del colegio anteriormente, las clases del instituto actualmente, los ensayos, las presentaciones y las competencias. Todo ello ha requerido de disciplina, constancia y un amor especial por su arte, además del apoyo de su familia y de los instructores que motivan a Daniela a ser mejor cada día. Las recompensas han sido las experiencias vividas, los valores aprendidos y los logros alcanzados. 

Esta joven bailarina se ha presentado en festivales mundiales de salsa de Cali, también estuvo en los World Games en el año 2013, y ha estado en otras competencias y presentaciones como las del Cali Pachanguero y Punta al Pie, entre otros. Cuenta que su mejor experiencia fue una competencia en West Palm Beach, Estados Unidos, puesto que fue la oportunidad de conocer otros lugares, personas nuevas, y aprender más sobre su arte.

Para ella bailar se trata de expresar, y en todos los ritmos, siente encanto por la salsa, aunque también le gusta practicar otros bailes como merengue y bachata. 

Alfredo Moreno, Director Academia Estrellas Mundiales de la Salsa, cuenta que “cuando Daniela entró a la academia no sabía absolutamente nada de baile, ella insistió, tuvo perseverancia, tuvo la disposición… Quien es disciplinado logra resultados. Estas fueron las razones por las cuales Daniela pudo hacer cosas importantes”.

Cada día se logran más cosas, cuando se pone el “corazón”. Ella inició en el grupo de principiantes, después llegó al avanzado, y finalmente escaló hasta el grupo base. Ensayaba ocho horas diarias entre semana, pero desde cuando empezó una tecnología en formulación de Proyectos en el SENA, Daniela solo practica el baile por tres horas. Organiza su tiempo. De 7 a.m a 5 p.m estudia y de 7 p.m hasta las 10p.m. practica baile; trata de asistir a cada ensayo porque es lo que más le gusta. 

Foto por Lina M. Rodríguez

Durante las jornadas los bailarines hacen entrenamientos físicos, practican pasos, preparan coreografías pero también trabajan sobre otros aspectos que los complementan. Más que un grupo de bailarines, ellos son como una familia en la que el trabajo en equipo también ha sido la clave del éxito.

Alfredo, a quien varios de alumnos llama “papá” cariñosamente, afirma que “lo que hacemos aquí es afectar los jóvenes pero no solamente en la técnica del baile, también formamos en ética y valores, hacemos hábitos de la vida saludable,  preparación física e historia de la salsa. Con esto se busca influir positivamente al niño, al joven y adulto para que se convierta en un artista integral”.

En la academia no discriminan por edad, contextura física, color de piel, religión o política; se reciben niños desde los cuatro años y adultos hasta los 99 años.

Este proyecto “busca que las personas dediquen bien su tiempo y que generen cambios positivos en su vida, comenta Daniela”, quien cuenta que ha visto jóvenes mejorar sus vidas a través de esta actividad. Las Estrellas Mundiales de La Salsa como proyecto social, ha sido desde el 2007 un espacio para personas provienen de sectores vulnerables de la ciudad, y para todos aquellos que quieran y estén dispuestas a aprender. 

“La idea es que ellos pasen un buen rato, que aprendan y que lo conviertan en su proyecto de vida. Muchos lo convirtieron en su arte y hoy en día son instructores que han triunfado”, agrega Alfredo. 

En este momento los bailarines se están presentando en el Salsódromo de la 60° Versión de la Feria de Cali, evento en el que Daniela ha estado bailando cinco años consecutivos.

Foto cortesía de Daniela Sánchez

Además de los eventos locales y nacionales, ella tiene en sus planes viajar a Turquía con el grupo y continuar con sus estudios. El baile ya es parte de su proyecto de vida: “Me falta mucho por recorrer… Pero en mi mente está seguir dedicándome al baile”, expresa ella al indicar que independientemente de lo que haga el baile siempre estará en su vida.

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