Contaminación auditiva, segundo tema de la campaña Cuando el río suena, vida lleva

Los Gestores Ambientales para la Paz continúan haciendo actividades diarias en las que invitan a la comunidad a contribuir al cuidado del ambiente, en el marco de la campaña “Cuando el río suena, vida lleva”.

Foto Alcaldía de Cali

Las expediciones pedagógicas, con el acompañamiento de profesionales de Dagma y PNUD, se concentraron en tres puntos de la ciudad y a través de sonómetros midieron los decibeles que se registran a campo abierto. Lograron identificar algunos de los factores que generan contaminación auditiva, un tema que sigue siendo el segundo problema ambiental que más preocupa a la ciudad de Cali.

Para Ronald Pineda, uno de los Gestores Ambientales que participó de la jornada a la altura de la Calle 5ta con carrera 80, los factores que más contribuyen con el ruido son los establecimientos comerciales que instalan bafles para promocionar sus productos y los talleres automotrices que al hacer uso de las herramientas, contribuyen a la contaminación auditiva.

Sin embargo,  lo que más le llamó la atención a Ronald es que el ruido se genera casi que inconscientemente por las actividades diarias, como conducir un auto o una motocicleta, “esta actividad nos lleva a una gran reflexión y es que no nos damos cuenta que constantemente estamos contribuyendo a la contaminación auditiva de la ciudad de manera inconsciente, por ejemplo, se observa mucho que los conductores de carro y moto no esperan ni que el semáforo cambie a verde y ya en amarillo están pegados al pito, eso es falta de cultura y respeto por el otro”, expresó el Gestor Ambiental.

Así mismo, los Gestores Ambientales para la Paz, realizaron sensibilización en otras dos zonas de la ciudad que suelen tener problemas de ruido, el puente Paso del  Comercio y la Avenida Simón Bolívar a la altura del sector Valle del Lili.

Dentro de las recomendaciones está escuchar la televisión y los equipos de sonido en un volumen moderado, que no ocasione molestias con los vecinos, pero en el caso de que ocurra, los Gestores recordaron que pueden comunicarse a la línea de la Policía Nacional 123 cuando la situación proviene de una vivienda.

En caso de tratarse de un establecimiento comercial, es la autoridad ambiental, Dagma, quien atiende este tipo de casos en la línea de Calidad Acústica 6606883. Si por el contrario, el ruido proviene de un vehículo con amplificadores de sonido que esté afectando la tranquilidad de la comunidad, deben llamar a la secretaría de Movilidad para que un Agente de Tránsito y Transporte se encargue de la situación.

Por otro lado, la secretaría de Salud Municipal se encarga del ruido que no se percibe en el espacio público, pero si, al interior de las viviendas. Estas situaciones se presentan especialmente en viviendas que colindan con fábricas y/o talleres.

Fuente: Alcaldía de Cali

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