Estudiantes de colegios buscan producir plástico a partir de la papa

Sanchoco, ajiaco, ensalada y muchas otras recetas culinarias, son el destino de este codiciado tubérculo. Sin embargo, 17 estudiantes caleños que se forman en temáticas de ciencia en Clubes de Ciencia en la Universidad del Valle, llevaron la papa al laboratorio para indagar sus propiedades, con el fin de generar un polímero (plástico) que reemplace el tradicional que se produce a partir del petróleo, y que a mediados del año pasado ya había producido 8.500 millones de toneladas de plástico.


8.500 millones de toneladas de plástico es el total producido en los últimos 65 años, según un estudio de 2017 realizado por investigadores estadounidenses de la Universidad de Georgia, la Universidad de California, y la Sea Education Association.

Tal magnitud de contaminación, equivaldría a 822.000 torres Eiffel, 25.000 edificios como el Empire State, 80 millones de ballenas azules, un billón de elefantes, señala Semana. Parte de esos desechos, han formado al menos dos islas de basura, una entre las costas de Chile y Perú, siendo mayor a Francia, España y Alemania juntas; y otra, ubicada entre California y Hawái, albergando cerca de 87.000 toneladas de desechos.

Pero a pesar de los problemas, siempre hay personas interesadas en comprender y trabajar en soluciones, y un espacio que lo facilita ha tenido lugar este lunes 18 de junio y hasta el sábado 23 de junio, en cuatro regiones y 10 ciudades del país, donde se han estado reuniendo en toda Colombia, unos 3.000 estudiantes de colegios públicos, jóvenes de los programas de Tecnoacademias del Sena y de Ondas de Colciencias, para adelantar cursos intensivos alrededor de temas de nanotecnología, inteligencia artificial, ingeniería espacial, ciencias de la salud, entre otros, de la mano de investigadores de las universidades más prestigiosas del mundo, Harvard, MIT, Columbia, Cornell, entre otras.

Foto Univalle

En la Universidad de Valle en Cali, a través de su Vicerrectoría de Investigaciones (VRIN), son 11 grupos los que están recibiendo entrenamiento por los distintos docentes. Uno de esos equipos de trabajo, es el número 7, en el que trabajan 17 estudiantes, que aborda el tema de “Materiales del futuro”, en el que pretenden encontrar un nuevo polímero (plásticos que usamos por ejemplo día a día) para crear plásticos más benéficos con el medio ambiente y que demanden menos uso de energía durante su transformación industrial.

“El proyecto apunta a que los chicos aprendan conceptos fundamentales sobre los polímeros y química de los polímeros, y que aparte, desarrollen un nuevo material polimérico desde un material autóctono de nuestro país, como lo pueden ser los diferentes tipos de papas (criollas, pastusa, morada, capira, etc.)”, expresa la docente del grupo Maryluz Moreno, doctora en Química, que actualmente trabaja en el Instituto Catalán de Investigación Química, y que forma a los jóvenes junto a la co-instructora Mónica Hidalgo, Química de la Universidad del Valle.

La urgencia de este proceso investigativo es contribuir a disminuir la alta cantidad de contaminación generada en el mundo por el plástico, la cual abarca ya el 70% de las zonas de vertederos y océanos del planeta. La degradación de este material se demora aproximadamente 500 años, pero su velocidad de producción y contaminación está creciendo de una forma tan acelerada que, se estima que, en el 2060, el mundo ya no contará con la posibilidad de reciclar tanto desecho.

Jóvenes del cambio

Desde el Grupo 7 con el proyecto “Materiales del futuro”, los jóvenes estudiantes y las profesoras Maryluz y Mónica, han estado investigando maneras de crear plásticos mucho más favorables con la naturaleza. El tema central de su investigación lo enfocaron en detectar variedades de papas, este codiciado tubérculo de la gastronomía colombiana, que puede ser de gran ayuda para lograr el objetivo.

Foto Univalle

“Este proyecto es innovador porque vamos a tratar de obtener un hidrogel, otro tipo de polímero, que absorbe muchas veces su peso en agua. Los polímeros tradicionales los hacen a partir de acrilatos extraídos a partir del petróleo y este sería a partir de la papa, un tema no estudiado hasta el momento; y estos hidrogeles tienen aplicaciones en zonas áridas donde escasea el agua. Entonces para siembra, por ejemplo, sería de gran utilidad, ya que al igual que una esponja, el hidrogel absorbe el agua, y en una época de sequía, la va liberando” gradualmente, explica la docente.  

Para la estudiante Ana Valentina Yucumá Rodríguez de grado 11 de la Institución Educativa La Merced, el proyecto le llama mucho la atención por el hecho de trabajar con materiales y la química, materia que le apasiona. “Quiero estudiar es química pura o química farmacéutica. Me gusta el ambiente de laboratorio aquí y quiero aplicarlo, hacerlo llegar a otras personas”, afirma.

Su compañero de laboratorio, Wilmer Núñez, también de grado 11 de la institución Antonio José Camacho, viene trabajando en el programa de Tecnoacademias del Sena, y señala que se vinculó al proyecto de Clubes de Ciencia porque todo lo de “materiales con recubrimientos y demás, me puede ayudar en el proyecto del Sena”, comenta el joven que, a futuro, se ve estudiando Ingeniería Química en la Universidad del Valle para proponer alternativas productivas y de mitigación de impacto ambiental.

Funete: Agencia de Noticias Univalle

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