De víctima del conflicto armado a microempresario en Cali

La Secretaría de Bienestar Social, por medio de la Subsecretaría de Atención Integral a Víctimas, atiende diariamente 190 usuarios en promedio, de los cuales 40 corresponden a solicitudes de ayuda humanitaria por parte de quienes llegan a Cali huyendo de la violencia.

Foto Alcaldía de Cali

Uno de ellos es el señor Jeremías Manzo, un hombre víctima del desplazamiento forzado que logró sanar sus heridas y salir adelante gracias al cumplimiento de la ruta de atención y la articulación de las entidades que la conforman, entre ellas, la Alcaldía de Santiago de Cali.

Él siempre habla con sonrisas, aunque en su mirada se refleja el sufrimiento por la pérdida de sus seres queridos, hecho victimizante que dejó huellas imborrables en su mente y en su corazón a causa del conflicto armado interno; pero todo esto ha hecho de él un hombre trabajador que no se rinde a pesar de las adversidades. Por ello hace diez años se convirtió en microempresario de productos alimenticios, junto con la familia que le quedó y otras personas víctimas del conflicto armado, que al igual que él, han salido adelante en su proceso social.

Cuando se le escucha hablar, lo único que quiebra la voz de este hombre es recordar dos hechos que marcaron su vida, primero el desplazamiento del cual fue víctima con su familia cuando tenía 35 años y tuvo que salir huyendo de su natal Quinchía en Risaralda, debido a las amenazas por parte de varios grupos al margen de la Ley. El segundo hecho doloroso lo describe como un recuerdo vivo y con lágrimas, rememora que fue cuando su padre estuvo preso dice “de manera injusta”, pero tiempo después la justicia revocó la condena al declararla injustificada y sin fundamento jurídico.

Ya en 2008, Jeremías retomó su vida y decidió dejar la tristeza, trabajó en construcción, se dedicó a reciclar papel, cartón y plástico en el centro de Cali. Posteriormente realizó un curso de lámina y pintura en el SENA, el cual le sirvió para trabajar en un taller de autos; ahorró y finalmente puso en práctica sus conocimientos sobre productos alimenticios transformando su propia casa en una microempresa de arepas.

“Nunca me ha faltado la papita, pero es duro, esto que he conseguido ha sido con esfuerzo pero Dios me guía”. Manifestó Jeremías con una sonrisa en sus labios y una mirada llena de esperanza.

En cuanto a la parte institucional, Don Jeremías, así como las demás víctimas que llegan a la capital vallecaucana, encuentran en el Centro Regional de Atención a las Víctimas la oportunidad de realizar la ruta de atención y asistencia, recibiendo asistencia por parte de la Alcaldía de Santiago de Cali y de las demás entidades articuladas de manera integral. De allí que la Administración Municipal desarrolla la Política Pública, planes, programas y proyectos para la población víctima; con el fin de contribuir en la reivindicación de sus derechos y la reincorporación a la vida social, laboral y económica.

Finalmente Jeremías dice “gracias a la Alcaldía de Santiago de Cali y a la Unidad de Víctimas porque recibí como víctima del conflicto armado, ayuda humanitaria e indemnización, que me ayudaron como no se imaginan en esos momentos difíciles por los cuales estaba pasando, mi familia ha salido adelante y he tenido la posibilidad de incrementar la productividad de mi microempresa en la que hoy elaboro arepas, yogures, empanadas, dedos de queso y además es satisfactorio darle trabajo a otras personas víctima del conflicto armado”.

Fuente: Alcaldía de Cali

Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.