Partió el hombre-marimba

Dicen que cuando nació Gualajo, la partera lo colocó encima de una marimba de chonta que había en el cuarto porque no encontró otro lugar. Desde entonces, la marimba y este hombre fueron uno solo. Paz en la tumba a un grande del Pacífico.

Foto Alcaldía de Cali

Los bundes, currulaos, aguabajos y aires del Pacífico que tocaba con su marimba el maestro guapireño José Antonio Torres Solís, ‘Gualajo’, inspirados en los sonidos del cantar de las aves, las serpientes, la lluvia y el arrullo de las palmas, no sonarán más.

A sus 78 años de edad y activo en la música al estar vinculado a la Secretaría de Cultura de Cali como maestro transmisor de saberes ancestrales, dando clases de marimba en el Centro Cultural, el Teatro Los Cristales y diferentes comunas de la ciudad, falleció ‘Gualajo’ en el hospital universitario Evaristo García producto de una anemia mielodisplásica.

Desde aquel 31 de diciembre de 1939, cuando la selva lo vio nacer en la vereda Sansón del municipio de Guapi (Cauca), su padre José Antonio y su madre Rogelia sabían que ese niño se movería como pez en el agua interpretando la marimba para llevar el folclor pacífico por todo el mundo, de allí que lo bautizaran como ‘Gualajo’, especie nativa de la región.

Fue considerado uno de los mayores conocedores e intérpretes de la marimba de chonta, la cual lo llevó a conquistar los públicos de Francia, Suiza,  Alemania, Canadá, China, Corea, Estados Unidos, Japón,  México y Rusia, siendo un embajador del folclor pacífico ante el mundo.

Hayer -el único de los cinco hijos que heredó sus saberes, los cuales interpreta como marimbero de las agrupaciones Africali y Haraquepase- consideró la partida de su padre como una gran pérdida para la familia y la humanidad, pues era un hombre entregado, noble y sencillo, que compartía su legado musical con todo aquel interesado en sacarle acordes a la chonta.

Para la Subsecretaria de Cultura de Cali, Yamileth Cortés Arboleda, ‘Gualajo’ ese hombre misterioso, lleno de saberes al momento de elaborar e interpretar la marimba, deja un vacío muy grande entre los niños, jóvenes y adultos que lo frecuentaban como su maestro y un legado inmenso a través de sus pupilos como Hugo Candelario y Héctor Sánchez; pero más en el alma de la ciudad que lo acogió y lo vio triunfador en el Festival Petronio Álvarez, el mismo que le rindió homenaje en el año 2009 como gran maestro de la marimba.

Fuente: Redacción CBN /Alcaldía de Cali.

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