Fuerza Aérea tendrá banco de pruebas para drones diseñado en la U.N.

Estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) crearon una estructura metálica en la que se prueba el motor y la hélice de aeronaves no tripuladas de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), para validar el sistema de propulsión.

Fuente Unimedios

El diseño de banco de pruebas de sistemas de propulsión será instalado en mayo en el Comando de Mantenimiento de la FAC, en Madrid, Cundinamarca.

El estudiante Nelson Álvarez, de Ingeniería Mecánica de la U.N., explica que el desarrollo de este banco mecánico sirve para hacer pruebas de certificación para motores de aeronaves no tripuladas y remotamente tripuladas por la FAC.

“El proyecto empezó a mediados de 2017, cuando tomé la asignatura Introducción a la Industria Aeronáutica, impartida por integrantes de la FAC, en la que nos explicaron las ideas que querían desarrollar, y nosotros les planteamos la posibilidad de colaborar. En este caso manifestaron la ausencia tanto de un banco de pruebas para sistemas de propulsión como de una máquina para certificar ciertos productos aeronáuticos. Optamos por la primera idea y ellos financiaron el proyecto”, amplía el estudiante.

Con la dirección del profesor Manuel Amézquita, del Departamento de Ingeniería Mecánica, la iniciativa cuenta con la participación de los estudiantes Juan Sebastián Chavarrio, de la misma carrera, y Johan Gómez y Jonathan González, de Ingeniería Mecatrónica.

El docente también menciona que las aeronaves no tripuladas –como los drones– cuentan con un sistema propulsivo que consiste en una planta motriz, que puede ser un motor de combustión interna, uno eléctrico o uno de turbo maquinaria, el cual, junto con la hélice, provoca el empuje que permitirá el movimiento del avión.

El banco de pruebas es una estructura metálica –parecida al chasis de un carro– que se acopla a las necesidades del motor. En esta estructura se instala el motor, se ponen los anclajes –parecidos a los fuselajes del avión– y se aseguran los sistemas, como el de entrada de combustible. Después se comprueba la información arrojada por el motor, con la instrumentalización previamente instalada.

“Nosotros nos encargamos de ensamblar las piezas para medir el comportamiento del motor y su desempeño junto con la hélice, ya que, por ejemplo, las empresas fabricantes de motores solo prueban esta parte de las aeronaves, pero no hacen la integración con la hélice, y eso puede originar variaciones en el comportamiento del motor, pues no es lo mismo probar la potencia del eje de salida con y sin carga”, señala.

Además destaca que la importancia del proyecto radica en tener la capacidad de probar y certificar este tipo de sistemas en Colombia, ya que en la indagación previa no se encontró un banco de pruebas con estas capacidades.

Este trabajo cuenta con dos partes: la estructura metálica y la instrumentalización que mide las magnitudes, por ejemplo de la potencia generada por el eje, las vibraciones que produce el motor y el empuje real del motor con la hélice, entre otros.

“Existe un mecanismo que le permite al motor junto con la hélice tener un pequeño movimiento y así podemos registrar cuánto empuje real está produciendo. Según esta medición se puede indicar que dicho motor con la hélice produce 100 kg de fuerza, lo cual quiere decir que puede empujar un avión de 70 u 80 kg para su despegue”, indica el estudiante.

Para el desarrollo de este banco se basaron en las normatividades aeronáuticas, especialmente en el estándar de certificación STANAG 4703, emitido por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), el cual manifiesta que se debe cumplir con cierto número de pruebas para medir, por ejemplo, las vibraciones producidas por el motor, entre otros procedimientos, que validan que el sistema propulsivo es aeronavegable y seguro para volar.

La iniciativa fue dirigida por el capitán Carlos Hernández, con la colaboración del teniente Bayron Ruiz, de la FAC.

Fuente Unimedios Por: fin/DGH/dmh/LOF

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