La flora de Macondo sería imaginaria

Es muy probable que buena parte de las más de 100 especies de plantas que se mencionan en Cien años de soledad, la obra cumbre de Gabriel García Márquez, no sean reales sino que formen parte de las metáforas de las que se valió el autor para darle colorido a su obra.

Foto Unimedios

La ficción, que quiso traspasar la puerta de la realidad, ha sido estudiada por escritores, dramaturgos, ensayistas y hasta botánicos. A ese análisis se sumó la investigadora Diva Marcela Piamba, magíster en Estudios Literarios de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), quien analizó la obra del Nobel colombiano con el objetivo de identificar la representación que el escritor le dio en su obra a la flora y la fauna.

Para su trabajo se basó en el trabajo del botánico Santiago Madriñán, quien en su artículo “La flora de Macondo” expone una serie de plantas y flores mencionadas en la novela, las cuales son concebidas por el botánico como “reales”, pero que en realidad forman parte de ese universo mágico que es Macondo.

“Leí Cien años de soledad para encontrarle sentido a la descripción de las plantas y esa puesta en escena que también justificaba la investigación realizada por el botánico Santiago Madriñán. Sin embargo parte de esa interpretación da por sentado que todas las plantas mencionadas en la obra son reales y eso no es tan cierto, ya que algunas, si no todas, no lo son”, afirma la investigadora.

El libro, con más de 50 millones de copias vendidas y traducido a más de 49 idiomas, no solo transformó la literatura universal sino también la vida de quienes se sumergieron en las páginas del relato de 20 capítulos, en los que narra la historia de la familia Buendía en un pueblo ficticio llamado Macondo.

Interpretaciones coartadas

La investigación, que surgió a partir de una exposición organizada por el Jardín Botánico de la U.N. Sede Caribe, ratifica que “uno no puede tomarse la literatura al pie de la letra, pues esta no es real, aunque tampoco es completamente ficticia. Santiago Madriñán tomó la obra como si todas las plantas fueran reales y ubica a Macondo en un sitio exacto, como si la región existiera, pero eso no es del todo cierto”, indica la magíster.

Agrega que “no se pueden descifrar estos lugares porque dependen de la interpretación de cada lector. En ese sentido, se puede ubicar a Macondo en una isla o en el Caribe mexicano, pero hacer seguimientos como el que de Santiago Madriñán coarta esas interpretaciones”.

Eso ocurre por ejemplo con los almendros, que podrían significar la eternidad enganchada a la familia Buendía en cuanto a su estirpe, como lo menciona el autor.

“También fue José Arcadio Buendía quien decidió por esos años que en las calles del pueblo se sembraran almendros en vez de acacias, y quien descubrió, sin revelarlos nunca, los métodos para hacerlos eternos”.

Sin embargo el botánico Madriñán reconoce la especie de almendro como Terminalia catappa y describe sus características señalando que es una planta que resiste la proximidad de las aguas del mar.

En contraste, la investigadora consultó la crítica literaria del escritor Orlando Mejía Rivera, quien contradice la posición del botánico y asegura que el mencionado almendro es una planta que produce mucha sombra y “unas almendras amargas cuyo olor obsesionó siempre a Gabriel García Márquez”.

La magíster concluye que la flora de Macondo solo existe allí como un constructor de eventos que le dan un sentido a la narración a manera de metáfora, por lo cual no se deben relacionar apresuradamente con la realidad. Así ocurre, por ejemplo, cuando las personas visitan Aracataca para encontrar a los “verdaderos” personajes de Cien años de soledad.

“El almendro puede ser un Sterculia apetala o un Castanea sativa, pero lo que finalmente importa es la función que está cumpliendo el árbol dentro de la historia y la forma como el narrador y el escritor le imprimen la importancia de actuar como personajes y como configuradores de espacios y, a veces, como impulsadores de eventualidades narrativas”, concluye la magíster.

Fuente unimedios Por: fin/DGH/MLA/LOF

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