Miyareth Mendoza: dos horas de gloria mundial tras diez años de preparación

En cada título deportivo que acompaña y engalana el orgullo colombiano, pintando de emoción millones de corazones, hay una atleta dando lo mejor de sí por cumplir un sueño y despertar este tipo de sentimientos patrios.

Foto: Indervalle

En cada título deportivo que acompaña y engalana el orgullo colombiano, pintando de emoción millones de corazones, hay una atleta dando lo mejor de sí por cumplir un sueño y despertar este tipo de sentimientos patrios. Es allí cuando encuentras al ser humano, al amigo, el profesional, aquel que esconde temores pero que siempre busca relucir con entereza sobre un escenario deportivo.

Siempre hay una historia de vida, un nombre, una familia y una maleta que se encarga de recoger ilusiones por cumplir. Así es la vida de los atletas de altos logros, no tan color de rosa como en ocasiones se aparenta, pero siempre llena de experiencias por contar.

Uno de esos casos es el de Miyareth Mendoza Carabalí, la actual campeona mundial de levantamiento de pesas olímpica en la división de los 69 kilogramos, una palmirana de 23 años, la única mujer de los tres hijos de doña Nury Estela Carabalí.

Cristian Mendoza el hermano mayor, atleta de alto rendimiento, fue quien motivó a Miyareth a que se involucrara en el mundo deportivo, ella quiso seguir sus pasos en el campo del atletismo, pero no funcionó, sentía que no era lo suyo, no era el complemento que necesitaba y fue entonces cuando apareció en su camino Leonardo Galvis, su primer entrenador de pesas en la Villa de las Palmas.

Desde sus inicios su deseo era ser como las grandes pesistas mundiales, ilusión que la iba llenando de expectativas con los kilogramos que lograba levantar en cada sesión de entrenamiento, los cuales poco a poco se fueron acumulando hasta el punto de convertirla en medallista nacional.

Siete años entrenando y persiguiendo nuevas metas deportivas, pero para esta mujer de grandes retos todo esto no era suficiente, aún seguía siendo desconocida y casi “invisible” en el ámbito nacional por un nivel deportivo que era opacado por los grandes totales registrados por su rival directo en la división de peso de los 69kg Leidy Solís, otra pesista vallecaucana que desde hace nueve años defiende los colores de la Liga de Bogotá.

Miyareth conservaba en su mente y corazón el compromiso de convertirse en una campeona de talla mundial, una abanderada que defendiera con orgullo los colores del departamento Valle Oro Puro por todo el mundo, algo por lo cual luchaba a diario y que, sin saberlo, estaba cercano a darse.

Tres años después de subir al podio y completar diez de oficio en esta disciplina deportiva, la vida le preparaba una sorpresa que cambiaría su vida. Miyareth fue seleccionada e invitada a Cali para vivir en la Villa Deportiva de Indervalle, esto fruto de su dedicación y buen rendimiento en todos los eventos donde se daba cita.

Las cosas se iban dando, sus miedos iban desapareciendo y supo que tenía una identidad especial que le estaba marcando un camino propio. Aunque veía barreras por instantes, cuando los dolores aparecían en su cuerpo impidiendo su 100% de desempeño, o los miedos la desconcentraban de su gran reto, todas las fue derribando  con la ayuda de Rubén Rubiano sicólogo de la entidad que se convirtió también en su principal aliado rumbo al éxito.

Después de arduos entrenamientos, sus sesiones médicas y psicológicas, las opiniones de terceros quedaron en un último plano, su trabajo silencioso había creado una Miyareth diferente, esta vez apareció esa mujer mucho más fuerte, decidida y preparada para enfrentar todo lo malo.

En el Campeonato Nacional celebrado en Gautapé-Antioquia donde se coronó campeona absoluta en la división de los 69 kilogramos, al registrar un total de 236kg levantados, brilló por primera vez como la mejor pesista del torneo, el primer gran paso para una escalada excepcional en su carrera.

Esta hazaña la llevó a representar a Colombia en el Mundial de Mayores celebrado en los Estados Unidos, en la presentación oficial su nombre sonó por primera vez ante más de 400 atletas. Después de dos horas de competencia Miyareth Mendoza ganó la medalla de plata en el arranque, el Centro de Convenciones en Anaheim-California fue testigo de este gran logro en noviembre del año pasado. Hasta allí uno de sus objetivos se había cumplido, a sus 23 años su nombre ya hacía historia en los mundiales de halterofilia.

Pero Dios tenía guardada una nueva sorpresa y alegría para la vallecaucana, dos meses después fue ratificada como la mejor del mundo, el color de su medalla ya era ORO PURO, el 25 de enero la IW (Federación Internacional de Levantamiento de Pesas) la ratificó como nueva campeona mundial tras la suspensión de la deportista albana  Romel Begaj, quien resultó positiva en la prueba de doping que se efectuó una vez culminó la cita en territorio norteamericano. Aparte de la medalla de oro en esta especialidad, también consiguió el bronce en el total olímpico, ya que en principio había ocupado la cuarta ubicación, pero con la suspensión de Begaj, ascendió hasta la tercera ubicación.

Miyareth Mendoza Carabalí celebra hoy este triunfo: “Sin duda son cosas que Dios puso en mi vida, la forma como se han dado las cosas es por su voluntad y fruto de un gran trabajo, soy feliz y voy por más en mi carrera deportiva”.

Fuente: Indervalle

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