Contenedor infantil incentiva reciclaje de papel

Una vez el niño deposita los residuos de papel en el contenedor puede saltar en la parte superior, la cual ha sido adecuada con un trampolín para compactar y disminuir el volumen del papel por medio de un sistema de compresión.

 

Foto: Unimedios

El diseño está pensando para ambientes escolares como salones de clase y fue hecho por estudiantes de Diseño Industrial de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) con el propósito de que lo usen niños de entre tres y cinco años, para promover el reciclaje desde edades tempranas. 

Según explica el estudiante David Eduardo Castaño, entre los residuos reciclables el papel es uno de los materiales que ocupa más volumen, lo que representa un problema para almacenar, e incluso en los rellenos sanitarios. 

“En los colegios y jardines infantiles es frecuente el uso de papel para las actividades escolares cotidianas, por lo que serían un buen lugar para aprovechar este residuo y facilitar su almacenamiento y correcta disposición”, precisó el estudiante Castaño. 

Saltando y reciclando 

Pensando en una forma didáctica para llamar la atención de los niños, los estudiantes de la U.N. idearon un contenedor lúdico con capacidad de 17 litros. 

Para utilizarlo, los niños, en compañía de docentes o padres de familia, depositan los residuos, los sellan y luego pueden saltar sobre la superficie de rebote; con este movimiento ponen en funcionamiento un pivote que va compactando el papel. 

Foto: Unimedios

“El pivote es una especie de pistón que entra en movimiento cuando el niño salta y va compactando los residuos de papel en la cámara de compresión que está en el interior”, detalla el estudiante Castaño. 

Al abrir el contenedor, el resultado es un taco o pellet de papel que ocupa mucho menos volumen, lo que facilita la separación y la disposición final. 

Los estudiantes Yuly Alejandra Polania y Juan Sebastián Obando también participaron en la creación del contenedor que está hecho con madera MDF y contrachapado para hacerlo más resistente. 

“El recipiente tiene la finalidad de estimular y reforzar el hábito del reciclaje en los niños de la primera infancia de forma divertida. Además incentiva a conocer el proceso y permite promover la cultura ciudadana y la responsabilidad con el medioambiente”, agregaron los estudiantes de la U.N. 

Presentar el reciclaje con una asociación positiva como el juego facilita el aprendizaje de los niños, quienes, al involucrarse en procesos de reutilización de residuos, también avanzan en interacción social. 

“Motivamos a los niños con un elemento lúdico y didáctico con el que pueden jugar al tiempo en que reconocen la importancia de transformar y mantener sus entornos de forma sana, integral y en armonía con el medioambiente”, concluyó el estudiante Castaño.

Cortesía:Unimedios/Por: Fin/VC/MLA/LOF

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