El reto de no dejar morir el río Meléndez

El pasado 23 de noviembre se realizó el 2do Encuentro de Promoción de la Reserva Municipal de Uso Sostenible del Río Meléndez. Dentro de las actividades que se llevaron a cabo, se hizo una caminata por la cuenca del Meléndez, que permitió identificar su valor como recurso natural, pero también sus problemas.

Foto grupo de caminantes de la cuenca del río Meléndez

Por Lina Marcela Rodríguez-CBN

La caminata inició en la calle 5 con carrera 94 con un grupo de personas con sentido ambientalista y preocupación por la conservación, protección y restauración de este afluente.

Con la idea de “que la única huella sea de nuestro zapato” y pidiendo permiso a la naturaleza para entrar en ella, se emprendió la caminata por el río Meléndez (parte de la zona urbana y rural), el cual en esta parte se veía sucio a causa de las basuras y las aguas residuales principalmente.

La alta contaminación del río Meléndez y el daño a la flora y fauna de la cuenca han sensibilizado y motivado a que los habitantes de la comuna 18 en conjunto con diferentes instituciones, tomen acciones para cuidar y restaurar esta reserva natural, que además es un importante abastecedor de agua para el sur de la ciudad.

Javier Amaya, líder de la comuna 18, comento que “esta propuesta se dio porque nos tocó enfrentar el tema de las basuras y los escombros. Sabíamos lo que era el río antes. Arrancamos de cero… Pensamos qué puertas tocábamos, comenzaron las denuncias y finalmente conocimos personas como Norberto Estrada y Dagoberto Angulo que tenían la misma idea y formamos un grupo. Se unieron el Dagma, la CVC y otros líderes. Se logró que la cuenca de Meléndez se convirtiera en una área protegida”.

Norberto y Dagoberto, habitantes de la comuna 18 y miembros del Dagma, se vincularon al grupo de conservación de este río para trabajar en la educación ambiental a la comunidad, promoviendo la protección de esta aérea, “enfocados en nuestro pulmón: el Río Meléndez”. 

A pesar de la contaminación del río en su contacto con la ciudad, en esta zona aún se podía “respirar naturaleza”, pues había gran cantidad de árboles como los samanes; plantas como la bromelia, los guaduales y ají; pájaros como el canario común y el bichofue; y una ardilla que captó la atención del grupo de caminantes.

Cuenca Río Meléndez

Foto ardilla

Este espacio alberga gran cantidad de aves que en su mayoría pueden ser vistas en las primeras horas de la mañana. En esta caminata solo se observaron algunas. Emilio Latorre, profesor de la Universidad Católica y observador de aves, comenta que para observar aves se necesita de mucho tiempo y paciencia. A través del libro Aves de Colombia (en su versión en español), se puede encontrar un gran inventario de pájaros con su respectiva ubicación. Se dice que en esta zona es muy común el pájaro carpintero.

También, el profesor comenta que las bromelias son plantas que se adhieren a los árboles. Tienen una flor en la parte central y únicamente se dan en América. Otro dato ofrecido por otro de los miembros de la caminata fue la importancia de los guaduales, pues estos “atraen y oxigenan el agua”, por ello su presencia es importante en la ribera de los ríos.

De acuerdo con el guardabosques Norberto Estrada, los objetos de conservación de la cuenca del río son: El ave insignia que es la guacharaca; el recurso hídrico, que incluye ríos, lagos, lagunas y quebradas, río Meléndez y el Lili, que tiene parte de reserva; la importancia cultural, que es la población y la defensa de su territorio; y las coberturas boscosas.

Cabe resaltarse que en varios puntos de la cuenca pueden observarse árboles que han sido sembrados y que contribuyen al equilibrio del ecosistema. Funcionan como “una cura”, que ayuda a combatir la contaminación ambiental.

Foto árbol sembrado

En la zona urbana igualmente se vieron árboles como los ébanos que estaban alrededor de las calles y casas. Se sentía aún la cercanía de la naturaleza, pero era más evidente el impacto de las basuras. Este afluente contenía objetos de vidrio, plástico, latas, zapatos, colchones, entre otros elementos, que generan malos olores y la proliferación de insectos. Si bien hay entidades y grupos de personas que hacen limpiezas periódicas de los residuos de la cuenca del río, estos son un problema frecuente por la falta de educación y cultura ambiental.

Foto sector urbano
Basuras arrojadas al río.

Pese a que este río usualmente se ve seco, en esta ocasión, a causa de la época de lluvia presenta un mayor caudal. Esto se vio como un beneficio ya que de esta manera se recargan las cuencas de los ríos.

Cuenca media del río Meléndez

En este recorrido se mencionaron otras situaciones relacionadas del consumo de sustancias psicoactivas y alcohol cerca a la orilla del río, los cambuches y las basuras producidas por las habitantes de la calle, temáticas que no son solo son de orden ambiental sino social.

Adicionalmente se hizo notoria la deforestación e invasión del espacio por parte de las construcciones, pues estas deberían conservar una franja de 30 metros a la orilla del río, pero en la mayoría de los casos esto no se cumple. Carlos Arturo Bacca, uno de los habitantes de la Comuna 18 expresó que varias de estas construcciones son realizadas sin pensar en el tema de las aguas negras producidas por las viviendas, que finalmente son depositadas en el río causando daño al ecosistema.  

Tramo natural cerca a Polvorines y La Buitrera

Alejándose un poco de la zona urbana, se puede ver que el río está más recuperado y se percibe menos contaminado. Árboles grandes, montañas, el sonido del río y de los pájaros y tramos verdes hacen parte del paisaje de esta reserva.

Tramo natural cerca a Polvorines y La BuitreraManuel Zuluaga opina que “estos encuentros brindan la oportunidad de conocer personas de la comunidad y gestores que están metidos en el cuento”. Él y José Cuero, hacen parte de “7 Ríos Fest”, un proyecto ciudadano que busca el reconocimiento y protección de las siete cuencas hidrográficas de nuestra ciudad.  El objetivo de este programa es que se agrupen las personas que están trabajando por las cuencas y  se haga sinergia en pro de la protección de las cuencas y de la vida.

James Carmona vive hace cincuenta años en el sector. Recuerda que hace mucho tiempo el río era más caudaloso y que el lugar estaba más arborizado. Hoy en día algunas personas bañan en la parte rural del río, pero se comenta que la parte más limpia está ubicada en los farallones.

Personas bañándose  en el río Meléndez

Hace varios años el río Meléndez fue un famoso balneario en Cali. Aunque actualmente sufre las consecuencias de la contaminación, se ha logrado disminuir el impacto negativo de la contaminación y concientizar a las personas para que contribuyan a la recuperación del río y la vegetación  mediante acciones como no tirar basuras en ríos o en las calles, recoger las basuras y llevarlas al lugar adecuado, reciclar los desechos, no lavar con detergentes o jabones en el río, no talar árboles y sembrar plantas.

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