Empapada de Papa, palabra y periodismo

La estudiante de Comunicación de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali, Nubia Esperanza Gavilán, tuvo la oportunidad no sólo de ver de cerca al Papa, sino de dejarse tocar por sus palabras y de ver como trabaja la prensa internacional en el cubrimiento de un evento como estos.

Foto Nubia Gavilán-CBN
Foto Mauricio Girando Valencia-CBN

Por Nubia Esperanza Gavilán
Estudiante de Comunicación PUJ-Cali
Especial para CBN

El 21 de julio recibí en mi parroquia San Gabriel Arcángel, en Cali, la invitación para asistir a la visita del Papa. Todo comenzó con un WhatsApp a mi amigo el Flaco: ¡Mauro me voy el 9 de septiembre a Medellín a Ver al Papa Francisco!… Su respuesta no se hizo esperar: “Noooo Nubia Juralooo, yo voy con vos, así sea que nos toque peregrinar por el país buscando donde encontrarnos con el Papa” … Y así fue, peregrinamos no a Medellín, como lo tenía planeado, sino al Parque Simón Bolívar de Bogotá.

Después de muchas travesías para conseguir las boletas, obtenidas por mi hermana Mónica, la aventura se concretó el miércoles después de venir a clase en la Javeriana Cali y sabiendo que al final del día nos esperaba un largo viaje en bus, que nos llevaría a ver a Papa.

Foto Nubia Gavilán
Foto Mauricio Girando Valencia

Al llegar a Bogotá en las primeras horas del día, jueves, nuestro único objetivo era ver de cerca al Obispo de Roma.  Al llegar al terminal lo que nos esperaba era caminar, eso era lo que debíamos hacer, caminar, caminar, peregrinar al encuentro con Francisco …directo al Parque Metropolitano Simón Bolívar.

Ya habíamos dado el primer paso, Cali-Bogotá, y estábamos a punto de culminar el peregrinaje. Parecía un sueño a punto de culminar. Un paso más, ya estábamos en el Parque, ahora, buscar la ubicación que indicaban nuestras boletas. Pero, el caminar terminó en toda una maratón, era tanta la multitud de feligreses que por un momento vimos casi imposible ver de cerca al máximo representante de la Iglesia Católica, pero no por nuestra decisión sino porque los guías indicaban que no avanzáramos más porque era imposible debido a la multitud.

Mirábamos fijamente el altar donde el Papa presidiría la Eucaristía, muy lejos de nosotros, y no teníamos certeza como llegar, pero ese era nuestro punto de referencia y no lo perdimos de vista en ningún momento, era nuestro objetivo principal, así que empezamos a correr. A correr, ya no era caminar. Cada paso que habíamos dado, cada paso avanzamos era un metro ganado para ver de cerca al Sumo Pontífice.     

Foto Mauricio Girando Valencia
Foto Mauricio Girando Valencia

Después de caminar, o mejor, después de una maratónica carrera por todo el parque lo logramos…  Misión cumplida, más cerca Imposible. Fuimos demasiado afortunados. Con boleta en mano y debido a la multitud resultamos en uno de los corredores por donde pasaría el Papa, en donde se supone no debería haber gente. Según lo indicaban nuestras boletas esa no era nuestra zona. Fuimos reubicados en la zona 8 ¡zona de prensa!

Como estudiante de comunicación, viví uno de los mejores momentos de mi vida, pues el ver a los diferentes medios nacionales e internacionales registrar una de las noticias más importantes del mundo, tuve la a certeza de que esta es la actividad que hace vibrar mi corazón. Después de una larga jornada, luego de esperar todo el día para ver al Vicario de Cristo en la Tierra, de soportar la fuerte lluvia que cubrió la capital del país, terminé “empapada” pero feliz.

Foto Nubia Gavilán
Foto Mauricio Girando Valencia

Viví una de las mejores Eucaristías de mi vida, pues no solo me empapó la lluvia. Quedé empapada por la palabra de Dios. Palabra de Dios que en la homilía del Sumo Pontífice me recordó la invitación que Jesús hizo a Pedro, y en ese momento a mí también. “Remar  mar adentro, al igual que Pedro”, en palabras del Papa, Jesús me impulsa al riesgo compartido, a no tener miedo de arriesgar juntos, a dejar mis egoísmos y a seguirlo, a perder miedos que no vienen de Dios que me inmovilizan como constructora de la paz y promotora de la vida. “Nubia navega mar adentro”, ese fue el mensaje que sentí muy fuerte en la Eucaristía. Estas palabras fueron la certeza de que los riesgos que habíamos vivido en nuestra peregrinación valieron la pena.

Además, no solo quedé empapada por la lluvia y la palabra de Dios, también quedé empapada por la prensa, pues tuve la dicha de ser entrevistada por uno de los medios que estaban cubriendo a nivel mundial. El periodista de “TESTIGO DIRECTO”, me entrevistó a propósito de mi presencia en la Eucaristía con el Papa Francisco y esta entrevista fue para mí la recompensa a todo el peregrinaje que viví desde la Javeriana Cali al Simón Bolívar de Bogotá. Pues no estaba viendo la noticia por la TV y tampoco estaba siendo mera espectadora, estaba siendo protagonista de la visita del Papa al Parque Simón Bolívar y estaba compartiendo mi experiencia a muchos los televidentes.

Estaba empapada por los diferentes medios de comunicación que tenía al lado, periodistas que también habían esperado como yo el tan anhelado momento de la llegada del Obispo de Roma al Parque. En el mismo momento, cuando finalmente tenía frente al Papa Francisco, después de largas horas de espera, al alzar la mirada y al tratar de superar las dificultades visuales para ver por fin al Sumo Pontífice a escasos metros, pude contemplar como desde una gradería llena de periodistas con cientos de lentes buscaban capturar en un segundo la mejor imagen del Pontífice.

Fue una combinación de sentimientos. Por un lado, sentimientos de gratitud a Dios por la experiencia; por otro, sentimientos de emoción por estar justo allí en ese momento histórico cumpliendo ese sueño de ver al Vicario de Cristo, de satisfacción por la perseverancia, de emoción porque humanamente no lograba explicar lo que sentía al tener frente a mí a Jorge Mario Bergoglio, el Papa Francisco, ese por el que terminé empapada.

Como todo viaje, esta aventura terminó. Pero, es tan solo el comienzo de muchas más, pues aunque para estos peregrinos Javerianos que estuvieron dispuestos a superar dificultades con tal de ver a Francisco, el papa Jesuita, hemos llegado nuevamente a Cali con la certeza de cumplir con los retos que tenemos como estudiantes, como jóvenes y como colombianos: “hacer lugar al bien común por encima de los intereses mezquinos o particulares” en una palabra y como lo hemos aprendido en el Centro Pastoral Francisco Javier a ¡Amar y Servir! Y como bien no lo ha señalado el padre Carlos Alberto Romero ser ese fuego que enciende otros fuegos.

2 Responses to "Empapada de Papa, palabra y periodismo"

  1. Tito lopez   septiembre 11, 2017 at 11:41 pm

    Que bonito relato, eso es lo que hace el perseverar, alcanzar nuestros sueños. Felicitaciones y Ojalá que la sensación, y Bendiciones recibidas te hagan crecer más en la Fe de nuestro REY DE REYES.

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  2. Oneida Blandón   septiembre 12, 2017 at 3:42 am

    Excelente reportaje sobre su experiencia peregrina. Felicitaciones Nubia Esperanza

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