Buenaventura en busca de su redención

Después de un año de la marcha que movió a Buenaventura a rechazar la violencia, hoy se aprecian algunos avances en frentes como la construcción del nuevo malecón. Hay nuevos hoteles como el Cosmos mientras el hotel Estación y ahora el Torremar, siguen siendo pilares del turismo en la isla de Cascajal. También Los fines de semana muchos turistas van a La Bocana, Piangüita, Juanchaco y Ladrilleros.

Freddy León Cuéllar. Mucho se ha logrado en Buenaventura pero mucho es lo que falta por hacer. Es la afirmación de monseñor Héctor Epalza, obispo de la Diócesis de Buenaventura, quien promovió hace un año la primera marcha para enterrar la violencia y vivir con dignidad y que esta semana fue recordada en un acto realizado en la plazoleta contigua al Centro Administrativo Municipal Cam, del puerto.

IMG02784-20130224-1542Pero también es la expresión de la comunidad bonaverense que reconoce la presencia del gobierno nacional, del presidente Juan Manuel Santos, de los ministros y viceministros, quienes hacen anuncios de inversión social, de primeros pasos hacia el control de la criminalidad pero que consideran que es un proceso que apenas ha empezado.

“Con esa marcha, a la cual asistieron 30 mil personas, quisimos decirle a Colombia y al mundo entero la crisis social y humanitaria que estaba viviendo Buenaventura y que todavía se vive con menor intensidad; las cosas van mejorando poco a poco, hemos visibilizado lo que para muchos eran hechos aislados o maquillados”, revela monseñor Epalza, un religioso que sigue firme en su labor social, llamando la atención de todos para que cambien las cosas en Buenaventura.

El vicepresidente Germán Vargas Lleras va continuamente al puerto, supervisa la construcción de la doble calzada; la sociedad portuaria se ha vuelto más eficiente, pero la gente siente que todavía hay mucho anuncio en medios de comunicación y una lenta inversión en lo social. El desempleo mantiene sus altos niveles y muchos territorios de ultramar siguen al mando de diferentes grupos ilegales que imponen su propia ley.

Monseñor Epalza ratifica que “El gran problema de Buenaventura han sido las desapariciones forzadas, los desplazamientos, asesinatos, confinamientos, 14 feminicidios en 2013, los grupos al margen de la ley reclutan a niños y jóvenes aunque ahora lo hacen en menor escala. Toda esa realidad la hemos hecho visible ante el gobierno nacional y por eso ahora mantenemos la llama de la esperanza”.

El obispo del puerto cita al Papa Francisco augurando que “Cuando se ha globalizado la indiferencia se debe globalizar la solidaridad”, confiando en que las cosas cambien en el bello puerto de mar. Destaca el nombramiento de Luis Gilberto Murillo como gerente para la región Pacífico.

Monseñor Epalza se une al llamado del gobernador del Valle, Ubeimar Delgado quien ha reclamado mayor inversión social para el departamento y en especial para Buenaventura si se tiene en cuenta que este municipio aporta más de 4 billones de pesos al fisco nacional y recibe una mínima compensación en inversión social.

Eso sí, monseñor Epalza convoca a todos los bonaverenses a que “nos sentemos a actuar todos como actores unidos porque no podemos ver entrar y salir la riqueza mientras la gente solo es espectadora y afronta muchas necesidades. El apoyo del gobierno no puede ser solo para apagar incendios sino que debe ser una respuesta integral y continua”.

Una visita a Buenaventura muestra en el centro, en la alcaldía, en la zona del faro o mirador, futuro malecón; en la zona comercial, una aparente normalidad. Hay nuevos hoteles como el Cosmos mientras el hotel Estación y ahora el Torremar, siguen siendo pilares del turismo en la isla de Cascajal. Los fines de semana muchos turistas van a La Bocana, Piangüita, Juanchaco y Ladrilleros; próximamente en la temporada de avistamiento de ballenas, llegarán miles de turistas a ver los gigantescos cetáceos que llegan al Pacífico a tener sus crías. La operación portuaria continúa su normalidad y Buenaventura sigue siendo el mejor receptor de mercancías desde la cuenca del Pacífico. La contralora distrital de Buenaventura Rosa B. Góngora ha logrado reactivar muchas obras a favor del puerto como el gigantesco tanque de agua del barrio Gamboa, al tiempo que la alcaldía termina obras en diferentes barrios.

Pero mientras eso pasa, monseñor Héctor Epalza recuerda que en Buenaventura “Sigue la extorsión, la vacuna a los comerciantes; hay monopolio de los alimentos y productos de primera necesidad, hay confinamiento, hay barreras invisibles, reclutamiento de niños y jóvenes para la guerra; diferentes grupos al margen de la ley, lo cual no puede dejarnos indiferentes. Y el compromiso de ser solidarios y unidos es lo que nos tiene de pie con la ciudad, con la gente de Buenaventura”.

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